CÉSAR CUBERO
29 de abril de 2016 / 03:44 p.m.

Monterrey.- Las agresiones verbales y psicológicas que sufría a diario Damián Santos Alanís por ser un hombre transexual en su trabajo como capturista, en Parquímetros de Monterrey, lo llevaron a pedir apoyo municipal y del sindicato; sin embargo, según él, lo único que obtuvo fue que lo despidieran de forma injustificada.

Por tal situación, Santos Alanís, con el apoyo de la firma Salome García Abogados, demandó al Ayuntamiento de Monterrey el pasado 11 de febrero por discriminación y se encuentra en espera de que se haga justicia y sea reinstalado en su puesto.

El joven de 28 años, quien asegura tener un historial intachable durante los siete años que laboró para el municipio, declara que fue debido a su identidad de género que fue corrido de su empleo, con la justificación de que fue parte de un reajuste, en el cual el único despedido resultó ser él.

"Ahorita estoy sufriendo una discriminación por mi identidad de género, soy un hombre transexual, y duré siete años trabajando para el municipio de Monterrey, y cuando decido iniciar mi transición o vivir ya mi rol como hombre trans, es cuando se me empiezan a presentar las trabas, humillaciones, críticas, insultos, prohibiciones, como el que no puedo utilizar el sanitario de hombres porque no tengo un pene", comentó.

Luego de sufrir violencia verbal y psicológica, además de las constantes amenazas por cerca de dos años, el joven fue separado de su puesto en diciembre de 2015, ya bajo la administración de Adrián de la Garza.

A pesar de la discriminación de la que era sujeto aún como empleado, Damián intentó en vano que lo cambiaran de área de trabajo o que le permitieran dar pláticas para hablar sobre el tema transexual, lo cual le fue negado, y enfatizó que fue la ignorancia y la religión de quienes lo atacaban, las que hicieron que lo sacaran del municipio.

Por su parte, el abogado de Damián Santos, licenciado Víctor Hugo Salome Mejía, destacó que en este caso se procede a demandar que al joven se le reinstale en el puesto y se le garantice su seguridad social.

"En razón del despido injustificado por cuestiones de actos de discriminación por la cuestión de género que sufre Damián, se procede a presentar una demanda formal ante el Tribunal de Arbitraje que es administrado por el municipio, quien a su vez se convierte en juez y parte.

"Y aquí la cuestión es que se está reclamando la reinstalación en su puesto de base que venía desempeñando, en la inteligencia que va implícito el reconocimiento al derecho humano a la salud, por la cuestión del tratamiento transgénero que está llevando él en el proceso", detalló Salome Mejía.

En opinión de Damián Santos Alanís, su esperanza recae en que el alcalde actual voltee a ver su caso y sea reinstalado en su puesto, y que nadie sea despedido por su identidad sexual.

Por otra parte, lanzó un llamado al Poder Legislativo para "que dejen de dar vueltas al asunto, que dejen de ver el mundo solo como blanco o negro, y que aprueben por fin La Ley de Discriminación en el Estado".