13 de junio de 2014 / 04:58 p.m.

Monterrey.- La Explanada de los Héroes se convirtió en una embajada del Mundial Brasil 2014; entre el Palacio de Cantera, El Museo de Historia y el monumento a Miguel Hidalgo, los regios vestidos con la casaca del Tri, o la de Tigres o Rayados, resonaron el Centro de Monterrey con el gol de Oribe Peralta; sus actividades laborales y académicas estaban en pausa.

Un par de horas antes del partido entre México y Camerún cientos de regiomontanos hicieron fila para entrar a la Explanada y disfrutar la transmisión del partido en las cuatro pantallas gigantes que instaló el gobierno estatal.

A las 11 de la mañana, cuando el árbitro colombiano Wilmar Roldán dio el silbatazo inicial, las filas para entrar a la Explanada seguían. En los únicos cinco accesos, se encontraban policías de Fuerza Civil revisando bolsas y pasando el detector de metales a los asistentes.

Adentro, en la Explanada, los 40 grados centígrados que registró el termómetro parecían poco; los aficionados mitigaban el calor con agua embotellada y refrescos fríos que repartían los organizadores, pero también saciaban el apetito con Hot-dogs y palomitas cortesía de la casa, que obtenían tras hacer una fila de 40 minutos. 

Justo cuando iniciaba el partido, en uno de los accesos llegaron ocho autobuses de los que descendieron habitantes de las colonias Alianza, Barrio Oaxaca e Independencia entre otras.

"Pues yo no sé nada, nosotros solo venemos (sic) a ver el juego", dijo una habitante de la colonia Alianza que bajó de uno de los camiones.

La multitud convirtió la ocasión en una fiesta: una batucada recordaba que el nombre de la verbena es 'samba' y 'carnaval'; debajo de un toldo instalaron un juego de feria en el que los participantes tiraban penales para ganarse balones y playeras.

Al medio tiempo, para pasar el amargo trago de dos goles que el árbitro anuló, un animador motivaba a los asistentes, "¡la copa del mundo es para México!", decía en el micrófono al tiempo que los aficionados, convencidos, confirmaban su teoría.

De pronto, en la entrada, los hinchas abrieron paso a una pareja; ella seria en papel de primera dama, y él aun más serio, con la cara endurecida, paso firme, vestido de traje y con lentes de sol. "Soy el Piojo Herrera", dijo mientras los asistentes ovacionaban a un fanático que imitaba al entrenador del cuadro Tricolor.

"Me visto así porque me parezco a Miguel Herrera", dijo con tono engreído al tiempo que volteó la cara y continuó en su papel.

Al minuto 61, el delantero Oribe Peralta colocó el esférico en la cabaña de Camerún. El estruendo no se hizo esperar, al unísono del "Gol" la concurrencia enloqueció. Desconocidos se abrazaban unos a otros, las alumnas de una secundaria gritaron hasta quedarse sin garganta pues el delantero del América hizo que valiera la pena salirse de la escuela sin permiso.

Jesús Gallo, comisionado de Fuerza Civil, informó en su cuenta de Twitter que la afluencia a la Explanada de los Héroes para ver el partido fue de 12 mil personas. La delegación Monterrey de la Cruz Roja Mexicana atendió a dos casos: un ataque epiléptico y una persona de 66 años con raspaduras por caída, mientras que Cruz Verde de Monterrey y Protección Civil estatal y municipal reportaron saldo blanco.

ZEIRA GONZÁLEZ Y PAOLA ARARAT

FOTO: ZEIRA GONZÁLEZ Y PAOLA ARARAT