30 de diciembre de 2014 / 02:37 a.m.

Monterrey.- ¡Felicidades! El simple hecho de leer esta información es un paso para alejarte del cigarro. Dejar de fumar no es tarea fácil y para muchos el año que inicia es una gran oportunidad para empezar desde cero y apagar el cigarrillo.

El tabaco contiene un químico llamado nicotina, que es una sustancia poderosamente adictiva y aunque incluye otros 19 químicos que pueden causar cáncer, con el enfoque adecuado y la intención necesaria podrás superar ese deseo.

La dificultad de romper con el hábito

Los fumadores pueden haber empezado a fumar porque sus amigos lo hacían o porque les parecía "divertido". Mejor reflexiona sobre el "verdadero costo" de consumir tabaco.

Según la Secretaría de Salud, en nuestro país hay 13 millones de fumadores, pero si añadimos a los fumadores involuntarios o pasivos, resulta que son 48 millones de personas, es decir, la mitad de la población mexicana está expuesta a los daños producidos por el tabaco.

La nicotina es un estimulante pero también un agente depresivo: al principio aumenta la frecuencia cardiaca y hace que la gente se sienta más alerta (al igual que la cafeína). Más tarde provoca depresión y fatiga, las cuales provocan el deseo de fumarse otro cigarrillo para volverse a animar.

Pero no te desanimes, ya que millones de personas han dejado definitivamente de fumar. ¿Te sientes listo para dejar de fumar? Las siguientes estrategias pueden ayudarte también a romper con el hábito:

Déjalo por escrito y actualiza tu listado

La gente que quiere hacer un cambio en su vida, y sobre todo como un propósito de Año Nuevo, les puede resultar efectivo el hecho de enlistar todos los motivos por los que deseas dejar el tabaco. Puedes incluir el dinero que te ahorrarás o la resistencia que ganarás para hacer deporte.

Busca apoyo

Si no quieres contarles a tus padres que fumas, asegúrate de contarles a tus amigos, así en cada reunión ellos podrán echarte una mano y prevenirte del humo.

Y si tienes muchas dificultades para encontrar a personas que te apoyen (si, por ejemplo, todos tus amigos fuman y a ninguno le interesa dejarlo ni que lo dejes), tal vez es hora de unirte a un grupo de apoyo vía Internet.

¿Cómo reemplazar el cigarro?, a continuación te presentamos algunas alternativas:

Los parches para evitar de fumar no requieren de una receta médica y contienen una fuente de nicotina que reduce los síntomas de abstinencia experimentados al dejar de consumir tabaco. Se aplican directamente sobre la piel una vez al día y por lo general a la misma hora.

El cigarro electrónico… de dudarse en México

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) de la Secretaría de Salud informa en su página de Internet que la importación, distribución, comercialización y venta del denominado cigarrillo electrónico está prohibido por la Ley General para el Control del Tabaco.

En su portal advierte a la población mexicana que no existe evidencia científica de que este producto constituya una alternativa médica para dejar de fumar y ofrece algunos programas de atención como el de inscribirse a algún club o actividad deportiva.

La Agencia de Alimentos y Medicamentos o Agencia de Drogas y Alimentos, Food and Drug Administration, (FDA), por sus siglas en inglés, aprueba cinco formas de terapia de reemplazo de nicotina:

El parche

La goma de mascar

El aerosol nasal

Los inhaladores

Y las pastillas masticables

Los anteriores son ejemplo de terapia farmacológica, es decir, son un tratamiento farmacológico que evita el síndrome de abstinencia y controla el antojo por fumar. Todos ellos son comerciales y se pueden conseguir en las grandes cadenas farmacéuticas.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Adicciones 2008 (ENA), la edad promedio en que la población nacional consumió tabaco por primera vez fue de 17 años. Las dos razones más importantes para el inicio del consumo de tabaco fueron la curiosidad y la convivencia con fumadores.

Pero recuerda que para ampliar la cobertura de atención es necesario el apoyo y atención médica. Actualmente el Seguro Social y el Popular ofrecen alternativas, entre ellas la terapia Cognitivo Conductual, método donde se aprenden habilidades para evitar consumir el tabaco.

 

FOTO: Especial

MAYTE VILLASANA