23 de julio de 2014 / 04:15 p.m.

Monterrey.- Un grupo de profesores e investigadores de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) presentó los resultados de estudios de ingeniería, económicos, legales y ambientales, para frenar la contaminación del río Pesquería, un cauce que atraviesa la zona metropolitana.

La institución educativa enfatizó que actualmente el río Pesquería tiene grados de contaminación tan elevados, que hay zonas en la metrópoli en las que es imposible la vida humana y animal.

Añadió que en otras zonas el río está moderadamente impactado, pero en sus 83 kilómetros a lo largo del área urbana tiene algo de impacto ambiental en los municipios de García, Monterrey, Escobedo, Apodaca y Pesquería.

Esto fue revelado durante el curso-taller "Delimitación de zonas federales y áreas de amortiguamiento en el río Pesquería, ordenamiento territorial como estrategia para prevenir inundaciones", organizado por la UANL.

El subdirector de Vinculación de la Facultad de Ingeniería Civil (FIC), Adrián Ferriño Fierro, dijo que el objetivo es reunir a todas las personas que hacen la toma de decisiones que involucran el ordenamiento del río Pesquería.

"Se pretende que se integren los municipios y los planes de desarrollo urbanos, en conjunto con la legislación de Conagua en la delimitación, para que tengan una relación transversal", señaló.

Igualmente, añadió, para "dejar las áreas vírgenes que requiere el río para épocas de crecientes y minimizar los años en épocas de huracanes, y tener una cuenca organizada para poder dar un parque lineal u obras de protección al río que garanticen un mejor escenario en la zona metropolitana".

Detalló que "todavía se puede salvar el río Pesquería, por eso estamos aquí, ya que es viable salvarlo y todos podemos ser parte de este proyecto".

El directivo manifestó que en un periodo de dos años se integró un estudio elaborado por investigadores en relación al río Pesquería y que comprendió seis etapas.

Detalló que se llevó a cabo la recopilación de toda la información de todas las vertientes del río, y la aplicación de un modelo hidrológico detallado para predecir cuánto puede escurrir en cada uno de los cauces.

También se efectuó la aplicación de modelos digitales de elevación y determinación de las formas físicas y topografía del río para tener manchas de inundación, agregó.

Además se realizó un estudio para ver qué tan contaminando estaba el río y se generó una tesis en coordinación con la Facultad de Biología para determinar el impacto que se tiene en contaminantes, a través de un biomonitoreo.

Igualmente se evaluaron los daños en términos económicos a través de la Facultad de Economía de la UANL y se integraron a todos los actores vinculados para poner en marcha las estrategias de regeneración del río Pesquería.

Por su parte, el director General del Organismo Cuenca Río Bravo, de la Comisión Nacional del Agua, Óscar Gutiérrez Santana, comentó que "hoy el río Pesquería es uno de los principales retos para el Estado".

Resaltó que "lo hemos involucrado en la zona urbana y le hemos transmitido impactos de basura, escombro, descargas residuales, rellenos y asentamientos humanos".

"Por eso me parece muy importante el trabajo de la Universidad Autónoma de Nuevo León como parte de su aportación social, con mucha conciencia social", añadió el funcionario federal.

Consideró que "el esfuerzo será titánico para reubicar las áreas invadidas por asentamientos humanos que atraen como imán la descarga de aguas residuales, generan chiqueros y la tira de escombro para rellenar los espacios".

"Lo que hacen es un crimen porque al crecer sus terrenos con los rellenos de escombro reducen la capacidad hidráulica del río y provocan riesgos de inundación en áreas donde no lo había", alertó Gutiérrez Santana.

Foto: Archivo/Telediario

NOTIMEX