MARCELA PERALES
5 de julio de 2016 / 03:46 p.m.

Monterrey.- Uno de los sectores más fuertes a los que se han enfrentado las familias homoparentales o matrimonios igualitarios es el de la iglesia, quien sostiene la postura de que un matrimonio debe estar conformado por un hombre y una mujer, con fines de procreación.

Óscar Lomelín, coordinador de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Monterrey, explicó que de ninguna manera se busca discriminar a las personas por sus preferencias sexuales, sino de defender la naturaleza y no las propuestas del hombre.

"La iglesia nunca discrimina a nadie, por ningún motivo, porque luego a veces pareciera que por defender algún principio se hace discriminación de algún grupo, alguna persona.

"La iglesia cree y enseña no solamente lo que está registrado en la Sagrada Escritura, sino también lo que la naturaleza y la razón nos dicen. En el tema específico de matrimonio y familia, nosotros lo que enseñamos y en lo que creemos es en el matrimonio como está dictado en la naturaleza, el hombre y la mujer", explicó el sacerdote.

El párroco señaló que buscan defender la procreación, que sólo es posible entre un hombre y una mujer de manera natural, aunque ésta no sea la intención de muchos matrimonios igualitarios que buscan un derecho civil y no un sacramento.

Las familias de religión católica también han representado un desafío para familias conformadas por personas del mismo sexo.

Luz María Ortiz Quintos, presidenta de la Asociación Neolonesa de Padres de Familia, señaló que estas uniones no son aptas para menores, en caso de que la pareja homosexual quiera tener hijos, ya sea por adopción o algún tratamiento asistido.

"Simplemente que sentimos que estas uniones homoparentales no pueden ser tomadas como un matrimonio, porque un matrimonio viene del vocablo de la madre, y el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, y finalmente de esta unión nace una criatura.

"Nuestros niños necesitan el apego, la figura, la presencia de un papá, de una mamá, ya que ellos aportan diferentes ingredientes necesarios para que esta persona se forme", señaló.

Por su parte, el orientador familiar de la Asociación, Ricardo Covarrubias, explicó que la figura paterna y materna en un niño es indispensable para su buen crecimiento y entorno familiar.

"Un niño no tiene esa madurez de determinar y definir qué es lo bueno para él. El niño necesita una imagen paterna y una materna, no solamente es el afecto, no solamente es el cariño para poder tener una individualidad en su persona, tiene que tener esas dos imágenes".