DANIELA GARCÍA
19 de abril de 2016 / 06:19 a.m.

China.- Aunque el panorama no es totalmente seco y se pueden observar algunos arbustos y zonas verdes, la primavera no ha llegado al municipio de China, Nuevo León. Basta con observar a los animales que caminan por las zanjas en busca de hierba para poder comer.

Son pocos los espacios en los que aún se puede encontrar zacate para alimentar al ganado, y son todavía menos aquellos en donde pueden beber agua.

La sequía ha perdurado 10 meses (desde julio del año pasado); en este tiempo, no ha caído en la región más de una pulgada de precipitación.

Luis Alfonso Leal, productor y comerciante de ganado en China, ha visto cómo los pastos y los bovinos han sufrido por la falta de lluvia. En plena temporada de primavera, recorre los ranchos productores, señalando las problemáticas de la falta del vital líquido.

"No han retoñado, no ha entrado la primavera. Lloviendo se repone; si no, se prolonga como en años pasados. No ha habido primavera, en esta temporada ya estaría (lloviendo), desde febrero; aquí la primavera siempre la tenemos las últimas semanas de febrero, las primeras de marzo", detalló.

A una hora de la cabecera municipal de China, entre zanjas y caminos construidos por Petróleos Mexicanos (Pemex) para transportar hidrocarburos y arribar a las zonas de exploración, Leal muestra a MILENIO Monterrey los daños causados por la poca lluvia de los últimos meses.

Vacas flacas, becerros desnutridos buscando zacate para alimentarse, arbustos secos y presas sin agua componen la escena primaveral.

El Cuchillo, parque estatal y presa con una capacidad de hasta mil 123 hectómetros cúbicos, según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se encuentra en el mismo municipio.

No obstante, su líquido no es utilizado por los productores de ganado.

Éstos usan sus propias presas, pequeños estanques dentro de sus propiedades para dar de beber a sus animales. No son para riego, pero se encuentran secas.

La que Leal utiliza, en una de sus propiedades, está casi al mínimo de su capacidad. Ya no puede ser utilizada por los animales que cría para venta: hay tan poca agua que ésta se enloda, y al momento en que los animales intentan beber, caen encallados.

"Este domingo (hace ocho días), de hecho, se nos cayó un animal. Ahí están las marcas se arrastre donde tuvimos que sacarla, porque se quedan atorados y no se pueden levantar", explicó.

El agua que tienen, consideró, durará entre 15 y 30 días si no llueve en las próximas semanas.

Pese a ello, Leal es de los afortunados: sigue produciendo, alimentando ganado y vigilando los trabajos en su negocio. Ranchos vecinos han tenido ya que abandonarlos y vender sus animales, dijo.

"Los chavos de aquí ya se fueron, vendieron sus animales y se fueron a sus otros ranchos. Es que ya no costea, y si no lo vendes ahora, pues ya no lo vendes después. Ya están muy flacos".

Por el momento, los productores de China, una de las regiones más afectadas por la falta de lluvia, esperan con urgencia que la entidad sea declarada como zona de desastre por la sequía.

Los productores consideran que el problema no es tan grave como hace algunos años, refiriéndose a la sequía que terminó en 2013, donde se perdió aproximadamente el 30 por ciento del hato ganadero de la entidad.

Sin embargo, obtener la declaratoria de zona de desastre facilitaría a los productores acceder a recursos federales para prevenir que la situación empeore y se pierdan más cabezas de ganado.

Aún si llueve, aseguró Luis Alonso Leal, la declaratoria de zona de desastre les facilitaría los procesos y la prevención para que próximas sequías no afecten al hato ganadero de Nuevo León.