ADÍN CASTILLO
6 de febrero de 2017 / 08:57 a.m.

MCALLEN.- El primer puente oficial del año resultó para McAllen, Texas, lo que tanto se había esperado: una decepción en cuanto a visitas de mexicanos para realizar compras.

Especialmente los regiomontanos, quienes cada fin de semana y en fechas especiales han acostumbrado a los comerciantes de McAllen a ser parada obligada en la frontera texana.

"Es por Donald Trump, por cómo ha tratado a los mexicanos", señaló una comerciante de La Plaza Mall, quien además explicó que antes era impensable tener tan poca gente durante un fin de semana, mucho menos en un puente.

Otros comerciantes consideraron que son múltiples razones las que generan este vacío en la frontera, como Donald Trump y sus agresiones al pueblo mexicano, el precio del dólar, la campaña Hecho en México o incluso los boicots promovidos en redes sociales.

En un recorrido realizado por MILENIO Monterrey, se pudo constatar que la afluencia de automóviles el viernes en el puente internacional Reynosa-Hidalgo mostraba con claridad el futuro para los comerciantes de McAllen, pues se convirtió en un fin de semana negativo para la ciudad fronteriza en lo que respecta a ventas y ocupación hotelera.

Bastaron 40 minutos para que se pudiera cruzar y pisar territorio estadounidense, filas de solamente 20 automóviles fueron visibles en el cruce fronterizo, lo cual hasta hace un año eran impensables para un fin de semana de estas características.

El sábado la tónica no cambió mucho, si bien las filas de automóviles se hicieron más largas, y por lo tanto la espera, los comerciantes e incluso paseantes aseguran que no se compara con lo vivido en años anteriores.

"Ahorita no hay mucha fila, no pareciera que es puente", comentó un vendedor de cuadros localizado sobre el puente fronterizo.

Los hoteleros también resintieron esta ausencia e incluso dijeron que la escasa ocupación los tiene desconcertados, pero la mayoría atribuye la situación al gobierno de Donald Trump.

"Nosotros los hoteleros ya bajamos las tarifas lo más que se puede bajar, estamos ofreciendo descuentos extras por lo del dólar. Yo creo que los mexicanos ya están cansados de cómo los tratan", explicó Judith Ponce, gerente del Hotel Misión.

Ponce asegura que su ocupación se ha reducido en un 50 por ciento, incluso con las tarifas bajas. pero de acuerdo a ella, no es por el dólar: "antes ha habido incrementos drásticos y la gente no deja de venir".

Los recorridos realizados en la zona comercial y hotelera muestran estacionamientos vacíos.

"Ahorita tenemos seis cuartos ocupados, de 40, pero cinco son personas que ya tienen viviendo aquí un mes, en realidad no tenemos visitantes", explicó la recepcionista del Hotel La Quinta, ubicado en la citada ciudad.

Encontrar automóviles con placas de Nuevo León fue una tarea difícil durante el fin de semana.

En un ejercicio realizado por MILENIO Monterrey, sólo se encontraron 10 placas de la entidad, en un conteo de 500, lo que representa un 2 por ciento y refleja una disminución en el número de paseantes regiomontanos en esa localidad texana.

Por ahora, los vendedores y hoteleros manifestaron su preocupación, pues una buena parte de la economía de su ciudad recae en las ventas a los nuevoleoneses.