MARCELA PERALES
23 de julio de 2015 / 01:58 p.m.

Monterrey.- En el consultorio 3 del Centro Contra el Cáncer del Hospital Universitario se escribe la historia de Benjamín Narváez Macías, un hombre que fumó su primer cigarro a los 7 años de edad.

Ahora Benjamín tiene 63 años de edad y cáncer pulmonar. Su diagnóstico es desalentador.

Todo empezó en Aguascalientes, de donde es originario y vivía en una sociedad machista, donde un cigarrillo otorgaba una posición en la sociedad.

"Me tocó todavía convivir en una época donde los padres no te reprendían por eso, porque ente más fumarás e hicieras cosas de esas, eras más hombre", dijo Benjamín.

Trabajaba con su padre agricultor, quien murió hace dos años a consecuencia de la misma enfermedad.

No ganaba mucho, pero eso nunca fue impedimento para fumar.

"El vicio donde quiera lo obtienes, aquí por ejemplo, vas a una cantina y consigues hasta una borrachera completa", mencionó.

Fumó durante 56 años, día y noche, hasta el pasado mes de noviembre, cuando le fue detectado el cáncer.

"En noviembre andaba haciendo yo un trabajo, ayudándole a una hermana en el patio y se me vino una flema con sangre", dijo. Narváez Macías.

Finalmente su adicción le cobró factura, con un vicio que lo acompañó prácticamente toda su vida, y que ahora es su principal enemigo.

Sabe que nadie aprende en cabeza ajena, pero comparte su testimonio como ejemplo para todo aquel que se rehúsa a dejar de fumar.

"Yo les recomiendo por lo síntomas, lo que se siente y lo que se sufre, que no se lo deseo a nadie, que dejen de fumar", mencionó.