marilú oviedo
30 de octubre de 2015 / 10:02 a.m.

Apodaca.- Hasta hace un tiempo don Vicente era un hombre fuerte, pero eso ha quedado en el pasado, hoy, prácticamente está al borde de la muerte, al menos así se puede ver con su extrema delgadez que no lo ha dejado levantarse de la cama durante semanas.

Este hombre de 79 años sí tiene compañía, su esposa Paulita, pero también tiene problemas de salud; padece Alzheimer.

Esta pareja vive en la casa 116 de la calle Río Atoyac, entre Río Balsas y Río Tonalá, en el sector de Pueblo Nuevo, en el municipio de Apodaca.

Vicente Mendiola y Paulita Rivas no tuvieron hijo. Aseguran que los pocos familiares que tienen en Pesquería no los ayudan y los vecinos son quienes en ocasiones los apoyan.

"Yo sí pediría apoyo para que lo lleven con los doctores. El señor estaba bien y en verdad, si alguien los ve que los apoye, nosotros con lo que podamos lo ayudamos y me da mucho coraje ver a doña Paulita, porque a ella se le olvidan las cosas", contó la señora Concepción, vecina del matrimonio.

Ancianitos
La pareja vive en la casa 116 de la calle Río Atoyac, en Pueblo Nuevo | MARILÚ OVIEDO

Con un programa del gobierno federal, la pareja compra algo de despensa, sin embargo don Vicente requiere apoyo médico de manera urgente; aparentemente tiene tuberculosis.

"A mí me da cosa de verlo ahí. Se me vienen muchas cosas a la cabeza, necesita apoyo médico. Nosotros aunque sea un taquito le damos, pero necesita medicamento. La última vez que le hicieron análisis salió con anemia y que a lo mejor tenía tuberculosis", contó la mujer.

El señor, que años atrás trabajó en la obra, prácticamente ya no habla; presenta lesiones en su pie y su salud día a día se va deteriorando.

Ancianitos
Con un programa del gobierno federal, la pareja compra algo de despensa, sin embargo don Vicente requiere apoyo médico de manera urgente | MARILÚ OVIEDO

Todo el día se la pasa en la cama, tiene un bastón que poco usa y una silla de ruedas prestada, pero ya ni siquiera la puede utilizar.

En tanto, doña Paulita comentó que pocas veces van al médico. Entre lágrimas recordó que sus familiares no se acuerdan de ellos.

"Ahorita no hemos ido, hace mucho que no vamos, vamos al centro de salud, está muy delgado. Nadie viene a vernos (los familiares) no recuerdo cuándo fue la última vez que vinieron, no tuvimos hijos", expresó Paulita.

Ancianitos
Doña Paulita comentó que pocas veces van al médico. Entre lágrimas recordó que sus familiares no se acuerdan de ellos | MARILÚ OVIEDO

La pareja habita en un tejaban, que cuando llegan las lluvias la cocina se vuelve casi una alberca.

Alimentos caducados están en su refrigerador, pues al no recordar no se da cuenta que ya no sirven para comer.

La vecina del matrimonio asegura que una de las peores cosas que el ser humano puede hacer, es olvidarse de aquellas personas que años atrás les dieron alegrías, pero si usted quiere ayudar a que la salud de don Vicente y doña Paulita mejoren, puede tocarse el corazón y acudir a su casa en el municipio de Apodaca.