26 de abril de 2014 / 03:12 p.m.

Guadalupe.- Parece un vecino, pero Francisco González González disfruta un don especial: Siempre tiene un saludo para todo aquel que cruza por su casa.

Nacido y criado en Los Lermas, Guadalupe Nuevo León, este hombre se ha convertido en un símbolo de la amistad que brinda la gente del norte. Siempre de vaquero, con sombrero, saluda a todo el que pasa en auto por su calle, y tiene una palabras amistosa para quienes caminan por ahí.

Camisa vaquera, pantalón mezclilla, botas y sombrero es la indumentaria de este hombre, que parece salido de un rodeo o de una película.

Siempre a la línea como si estuviera de fiesta, y con una sonrisa amable para todos.

Sobre la Avenida Central 137, don Francisco tiene su casa y su negocio de articulos vaqueros. Pero desde mucho antes, acostumbraba salir a la calle a dar un saludo a todo el que pasa. Se volvió una tradición ir a saludarlo.

Es como ha ido haciendo muchos amigos.

En los pueblos la gente se saluda cuando se topa, aunque no se conozca. Pero en las ciudades, donde todos andan apresurados, nadie se conoce, nadie se habla.Por eso, para don Francisco, el saludar es contribuir un poco a que la gente recuerde que siempre se pueden hacer amigos.

El saludo no se le niega a nadie, dice un dicho muy norteño.

Pero este hombre ha hecho del saludo, toda una tradición.

Francisco Zúñiga