14 de mayo de 2014 / 09:28 p.m.

Monterrey.- Incomunicados desde que el huracán "Alex" azotó el estado y expuestos al ataque de osos, habitantes de una ranchería en el corazón de La Huasteca claman por un camino que les permita salir.

Antes de que la tormenta causara destrozos en Nuevo León, el camino utilizado para llegar a la comunidad de San Cristóbal era seguro y sus habitantes estaban conectados con la ciudad, pero las fuertes corrientes arrastraron enormes rocas que taparon por completo el paso a esa ranchería.

Ahora, para llegar a ese poblado, uno de muchos que quedó incomunicado, se necesita viajar en camioneta pero hasta donde se encuentra el "Tapón de Rocas", como ellos lo han nombrado, y de ese punto caminan seis horas para llegar a la comunidad.

Sus habitantes, la mayoría de la tercer edad, se sienten olvidados por las autoridades de los tres niveles de gobierno, pues algunos de ellos tuvieron que abandonar definitivamente su patrimonio y olvidar por completo sus propiedades ante la difícil situación que enfrentan.

Según informaron, se han acercado al municipio de Santa Catarina, donde la presidencia municipal les ha brindado apoyo pero hace falta más recursos, pues las autoridades estatales simplemente les dieron la espalda; a la séptima zona militar han mandado oficios, esto porque, para abrir el camino, hace falta utilizar dinamita, pero todo ha sido inútil.

Caminar por las veredas es demasiado peligroso para estos habitantes, pues a lo largo del camino están en riesgo de un ataque de osos u otro animal salvaje.

Para ello, tienen que ir en alerta, hacer ruido con piedras para evitar que los animales se acerquen; más no siempre resulta efectivo.

Martha Villarreal de Góngora es una de las personas afectadas y para ella es injusto que por este motivo algunos de sus vecinos hayan muerto de tristeza al no poder regresar a sus propiedades.

"Muchos de quienes viven en ese poblado tuvimos que regresar a Santa Catarina a vivir con nuestros hijos, pero muchos han muerto porque ya no pudieron regresar; no soportaron caminar muchas horas para llegar a sus propiedades", señaló.

A pesar de que las autoridades estuvieron enteradas, nunca les brindaron el apoyo necesario para abrir el camino.

Cabe destacar que quienes se dedicaban a la crianza de ganado perdieron todo por los ataques de osos y por la falta de atención y alimento.

"No queremos que nos hagan una autopista, solo un camino para poder regresar a nuestras propiedades", dijo doña Martha mientras esperaba ser atendida por el alcalde de Santa Catarina, Víctor Pérez.

Marcial Pasarón