31 de marzo de 2014 / 09:53 p.m.

Monterrey.- "Veníamos dormidos" fue la frase que la mayoría de los pasajeros del autobús de la línea Senda alcanzó a decir mientras eran atendidos por los paramédicos de los diferentes puestos de auxilio.

Y es que el camión 8715 partió desde la ciudad de Acuña Coahuila hacia Monterrey a las 23:00 horas con 26 tripulantes que nunca imaginaron la tragedia que vivirían antes de llegar a la ciudad de Monterrey.

"Pues la verdad yo venía dormido, lo único que vi ya al despertar es que el camión estaba destrozado, había gente herida y lo primero que hice rápidamente fue tratar de salirme del camión, al tratar de abrir la puerta y después tratar de ver si estaba bien yo y ver si había gente viva y de puro milagro estamos vivos ahorita, yo venía de Acuña y me dirigía a Monterrey porque estudio y trabajo", fueron las palabras entrecortadas de Andrés Flores Saavedra, uno de los pasajeros lesionados en el aparatoso accidente.

Uno de los rescatistas explicó que, al llegar, observaron a un hombre que con ternura abrazaba el cuerpo inerte de su hijo, le hablaba y le acariciaba intentando recibir respuesta, pero lamentablemente el niño ya no tenía vida, su muerte fue casi instantánea por el golpe que recibió en la cabeza con uno de los hierros retorcidos del autobús, pero el padre no perdía la esperanza de que su pequeño le respondiera, lamentablemente no fue así.

Se trata del niño Josué González González, de apenas 10 años de edad, quien venía con su madre Guadalupe González Moreno, que también murió, a una consulta médica a Monterrey y eran acompañados por su padre Jesús González García, quien quedó en shock al observar a su familia inerte tras el trágico accidente.

Una vez que personal paramédico confirmó la muerte de los seis pasajeros, auxiliaron al hombre que presentaba algunos golpes, pero que no quiso ser llevado hacia algún hospital, ya que prefirió quedarse en la escena donde sus familiares se encontraban sin vida, aunque con la mirada perdida aún sin asimilar que su pequeño hijo y su esposa ya no estaban con él.

Alberto Vásquez