22 de agosto de 2014 / 07:04 p.m.

Monterrey.- El Comandante del Patronato de Bomberos de Nuevo León, Andrés Molina Irigoyen, tiene toda una vida dedicada al servicio.

 Ingresó como apaga fuegos apenas a los 16 años, hoy a sus 73, es el bombero en servicio con más antigüedad en todo el estado.

"Gracias a Dios he estado trabajando en todos los aspectos, en incendios, catástrofes, terremotos: estuve en el terremoto de México, en el incendio fuerte de Ciudad Madero", relató.

Eventos Naturales como el huracán Gilberto y posteriormente el derrumbe de un edificio en San Pedro, donde una niña perdió la vida sepultada, dice le han dejado una huella imborrable.

"Fue un edificio que a raíz se deslavó, se vino abajo en San pedro, murió una niña que quedó seultada", recordó.

Por más de medio siglo como bombero, acumula anécdotas y experiencias de su trabajo, algunas dolorosas al darse cuenta de sus limitantes como ser humano, al poder hacer más para salvar vidas.

"Muchas veces se ve uno triste al no poder cumplir su objetivo de salvar vidas, eso es lo que más siente uno", aseguró.

Durante los embates del Huracán  Gilberto recordó que las labores de los bomberos, consistieron en el recate de las familias en zonas de peligro y posteriormente en el rescate de cuerpos.

"En la mañana nos enviaron para Linares y Galeana, porque había muchos destrozos por allá, había mucha gente aislada, hicimos el rescate de cuerpos y de las personas que estaban varadas en el sierra de Galeana".

Además de la pérdida de compañeros que durante un llamado a un servicio, perdieron la vida, bajo el lema "Antes Salvar que ser salvado".

Es por esa razón que asegura que la seguridad de bombero durante una emergencia es lo primordial.

Para ser bombero se requiere fuerza física y mental, es un trabajo de alto riesgo, requiere preparación y mucho valor.

Los sueldos van de acuerdo a categorías y lo mínimo son 7 mil pesos al mes, pero antes de eso, deben estar al menos un año en servicio voluntario.

Foto: Telediario/Archivo

GUADALUPE SÁNCHEZ