20 de febrero de 2014 / 03:21 p.m.

Monterrey.- La violencia que se vive en el interior del hogar, termina por afectar el aprovechamiento escolar de los niños, pero lo más riesgoso es que incide sobre la conducta de los pequeños, que tiende a no seguir reglas e incluso a agredir a los demás, porque no es capaz de entablar una relación normal.

Al presentar su conferencia magistral dentro de la Sexta Semana de la Equidad organizada por la Facultad de Psicología de la UANL, el catedrático Ricardo Durán Ruiz, puntualizó como todo esto es producto de los mismos conflictos internos que sufren los pequeños.

El primer síntoma es el mal aprovechamiento, pero al mismo tiempo pierde motivación a estudiar, baja su autoestima y sus arranques van en contra de lo que dictan las reglas en el aula, lo que le causa más problemas personales.

El principal efecto es en su actitud. 

Si en su casa vive violencia, termina por pensar que es la manera normal de relacionarse con los demás, e incurrir en conducta de bullying, porque trae una violencia manifiesta porque es lo que aprende en casa. 

El catedrático señaló que no sólo la violencia física le afecta, sino también un control excesivo en sus acciones, por lo que es importante que los maestros aprendan a identificar los signos de que un niño tiene problemas en su hogar.

Francisco Zúñiga