1 de julio de 2014 / 01:32 p.m.

Monterrey.- Las familias en asentamientos irregulares y zonas de inundación son un problema añejo en Nuevo León.

Pero el huracán Alex exhibió el riesgo al que se enfrentan. Una crecida del rio u arroyo y sus casas son arrastradas por la corriente, a 4 años de distancia, el problema persiste.

Para las familias existe una resistencia a dejar las inmediaciones del río Pesquería, ya sea por comodidad o porque no están de acuerdo con el lugar al que serán reubicados. A pesar de ello, para el 2015 se prevé que 100 familias más abandonen la zona y esta se blinde contra futuros asentamientos.

En el arroyo El Obispo, en Santa Catarina, la distancia entre las casas y el lecho es prácticamente nula. Tras el huracán Alex, muchos de los que hoy todavía viven en este lugar recibieron una casa.

"Se les ha otorgado vivir en otro parte y se regresan acá o inclusive rentan el lugar que se les otorgó y se regresan a vivir por el río", mencionó Marco Heriberto Orozco, secretario de Ayuntamiento de Santa Catarina.

Actualmente 460 viviendas se mantienen en pie, en medio de la ilegalidad que representa ocupar espacios federales.

Ante la resistencia de sus habitantes, el municipio ya inicio el procedimiento para desalojarlos por la fuerza.

"Si hemos tenido tres reuniones con ellos, donde les hemos solicitado que inicie los procedimientos legales para el desalojo", dijo el secretario de Ayuntamiento de Santa Catarina.

A raíz del fenómeno del 2010, la Secretaria de Desarrollo Sustentable genero un Atlas de Riesgo. El resultado: se detectaron miles de familias habitando de forma irregular en los márgenes de ríos y arroyos.

Para el estado, se trata de un problema grave, provocado principalmente por población migrante. Sin fijar plazos, el plan es retirarlos a todos mediante el programa Cuenca Limpia.

LUIS GARCÍA