AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de diciembre de 2016 / 08:24 p.m.

MONTERREY.- Gustavo era quien conducía el auto que volcó en Santa Catarina, donde murieron cuatro jóvenes y dos más resultaron lesionados.

A sus 28 años, dejó muchos planes y metas inconclusas.
Era taxista de Uber, pero su mayor satisfacción era formar parte del grupo de rap "Santeros", en el que llevaba la voz.

Con la muerte de "Piolo", como todos conocían a Gustavo Armando Ramírez Castro, se truncaron muchos sueños y propósitos.

"Fosy" recordó a "Piolo" como una persona sensible, que trataba de retratar en sus canciones las vivencias cotidianas.

"Por decir: si él sentía algo de cierta gente, él lo cantaba. Él vivía algo, y él lo cantaba también.

Él siempre era bien alegre. Él nunca te decía que no", puntualizó.

Ramírez Castro vivía con sus padres en la calle Cuauhtémoc, de la colonia Rincón de las Mitras, en Santa Catarina, aunque por algunas temporadas radicaba en la colonia Urbi Villa del Prado, en García.

Entre sus planes a corto o mediano plazo estaba unirse en matrimonio a una joven del municipio de Escobedo, con quien mantenía un sólido noviazgo.

Vivía con sus padres, Don Armando y Doña Mague, quienes prácticamente se quedaron solos, al perder a sus dos hijos en un lapso de menos de cuatro años.

Hugo Enrique, hermano de "Piolo", fue asesinado el 13 de febrero de 2013. Tenía 21 años de edad. Su cuerpo lo encontraron en un despoblado cerca de la carretera a García y el Libramiento Noroeste.

Al momento del percance resultó lesionado un primo de Gustavo Armando, identificado como Cristian Emmanuel Reyes Ramírez, de 13 años.

También otro joven de nombre Francisco Javier Tijerina Arteaga, de 22 años y quien es reportado en condiciones graves en el hospital Universitario.

Con respecto a Cristian Emmanuel, él está consciente y fuera de peligro, pero no lo han dado de alta debido a que su familia tiene un adeudo de 9 mil pesos en el nosocomio.

Las autoridades realizan las investigaciones, y no han precisado si las otras tres víctimas mortales, entre ellas dos mujeres, eran amigos o pasajeros del taxista, pues ninguno de ellos habitaba en las colonias Rincón de las Mitras o Urbi Villa.