MARCELA PERALES @marce_reportera
8 de febrero de 2017 / 08:43 a.m.

MONTERREY.- No cualquier persona puede ser sujeto a investigación médica. Para empezar, se requiere acudir a un laboratorio certificado que advierta de los riesgos, tal cual lo estipula la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios.

El equipo de TELEDIARIO acudió a una clínica ubicada en la colonia Mitras Centro.

"El voluntario tiene que firmar una carta de consentimiento donde como lo dice su nombre, consciente participar en un estudio y en el que en cualquier momento del estudio puede retirarse sin la obligación de permanecer más tiempo en las instalaciones", indicó el farmacólogo y toxicólogo Everardo Piñeyro Garza.

El siguiente paso son las muestras para reclutamiento.

"Biometría hemática, perfil completo, funcionamiento hepático, exámenes de enfermedades de contacto sexual, un electrocardiograma", explicó el especialista.

Si el paciente es candidato, llega a una sala de internamiento donde le administran los medicamentos a prueba.

"No existe un laboratorio y ningún tercero autorizado que carezca de un comité de ética y de un comité de investigación, la misma COFEPRIS lo tendría cerrado", dijo Everardo Piñeyro Garza

Para que una persona sea candidata a un estudio remunerado tiene que tener su salud al 100 por ciento.

Y esta es una de las razones por las cuales, México está por debajo de los estándares internacionales, respecto al número de pruebas de bioequivalencia.

"Es muy poco, la necesidad del país es mucho mayor, a veces por la falta de estudios se autorizan algunos medicamentos sin haber pasado por las pruebas o les dan permiso especial para su venta. Aun y cuando hubiera 50 laboratorios en Monterrey no nos daríamos abasto con la necesidad de la industria", señaló Everardo Piñeyro Garza.

En Nuevo León existen tres laboratorios certificados para la investigación humana de este tipo, y 16 en todo el país.

Según la compañía Ipharma, se estima que a nivel nacional se realizan de 300 a 350 estudios por año, cuando los estándares internacionales fijan un mínimo de mil.

"A mi me invitaron a medicamentos más fuertes y la verdad no me animé. Algunos que eran para el cáncer, algunos eran viagras y dije la verdad no", dijo Rubén, quien mientras estudiaba era voluntario.

Además, así como Rubén, muchos desisten del voluntariado... tan importante para los avances médicos como para la creación de medicamentos genéricos que pueden ayudar al bolsillo familiar.