GUADALUPE SÁNCHEZ
24 de enero de 2017 / 08:28 p.m.

MONTERREY.- La capa gris que se observa flotando sobre la zona metropolitana de Monterrey está compuesta por miles de partículas suspendidas, entre las cuales, además de gases, hay restos de metales que incluso algunos de ellos venenosos.

De acuerdo a un estudio del Centro de Tecnologías para el Desarrollo Sostenible del Tecnológico de Monterrey, existen partículas en el aire que contienen carbono, pero también níquel, cobre y vanadio, elementos que se absorben con el agua y que después forman compuestos sólidos.

Dichas partículas de 2.5 micrómetros no se miden en el Sistema de Monitoreo Ambiental, sin embargo aunque no se ven a simple vista, se puede apreciar en gran cantidad como una especie de bruma, la cual respiramos.

En el estudio hecho en el 2009 se analizaron diferentes fuentes de emisión de esos compuestos, que también contienen sulfatos, nitratos y partículas geológicas como el polvo;  se detectó que la mayor parte provienen de la industria y de los automóviles.

“Aquí es donde entra el vehículo como una de las principales fuentes de contaminantes, porque tenemos más de dos millones de vehículos con un alto consumo de combustibles, y esto a alta temperatura genera muchos óxidos de nitrógeno", explicó Gerardo Mejía, del Centro de Calidad Ambiental del ITESM.

De acuerdo al estudio, los vehículos llegan a contribuir entre un 36 y hasta 50 por ciento de esas partículas de 2.5 micrómetros, principalmente en otoño e invierno.

La norma mexicana establece que las cantidades de esos residuos no debe superar los 12 microgramos por metro cúbico, pero en la realidad desde el 2009 en el área metropolitana ya se registraban de 25 a 30 microgramos.