MARCELA PERALES @marce_reportera
13 de junio de 2016 / 12:32 p.m.

Monterrey.- Hace más de 40 años, Blanca, como la llamaremos, vivió lo que hasta ahora ha sido su peor pesadilla. La vivía todos los días durante casi un año y comenzaba a la hora en que se quedaba sola al cuidado de sus hermanos.

"Tenía unos 8 o 9 años. Mi agresor es un familiar mío…es un tío".

Aquella niña, confiaba en su tío, sin saber que sería él su agresor sexual. Recuerda que el hombre la amenazaba para que ella accediera.

"Con mis hermanos me amenazaba. Si no accedía, totalmente era de que me llevaba a la fuerza hasta el cuarto".

"(Ocurría) en mi casa, en casa de mis papás. Era todo a escondidas, mis hermanos se iban, mi hermano se iba al karate, mi hermana igual, pues estaba en la escuela".

Blanca denunció los hechos hasta que cumplió los 20 años, por tanto, ya no había delito que perseguir.

Su caso es uno de los tantos que sucede en Nuevo León, en donde el delito de violación se ha incrementado en un 91 por ciento en los últimos cinco años.

Mientras en el 2010 se registraron 321 casos, en el 2015 fueron denunciados 614.

"Si, son muchísimos y la mayoría no son de primer instancia, pasó hace muchísimos años, niñas de 8, 9 años que son víctimas y llegan aquí a los 14,15, cuando tienen una gran problemática y familiar cuando los papás se enteran de lo que pasó", dice Ludivina Lozano Leal, directora de VICCALI A. C.

El 2016 no es nada alentador. En lo que va del año, se tiene el registro de 215 denuncias. De enero a abril, el incremento ha sido del 45 por ciento.

Los municipios que encabezan el mayor número de reportes son Monterrey, García, Apodaca, Escobedo, Guadalupe y San Nicolás.

"Antes la gente creía que era de una clase social, de un núcleo y de repente se empezó a visibilizar y sabemos que está en todas las clases sociales, entonces de alguna forma parece que se desató una ola de abuso sexual y de violencia", explica Ludivina Lozano.

El problema no queda solo en el delito, las víctimas quedan marcadas de por vida y con consecuencias casi irreversibles.

"Se siente una soledad. Sientes que fue tu culpa y sigues sintiendo porque no lo dijiste en su momento", dice Blanca.

"Hay problemas psicomaticos, les duele el estómago, la cabeza, hay problemas de un erotismo muy acelerado o una insatisfacción sexual en las adultas que pueden llegar hasta la prostitución, estamos hablando de desconfianza, de hostilidad, una serie de problemáticas muy serias", indica Ludivina Lozano Leal, directora de VICCALI A. C.

Especialistas señalan que una de las razones del incremento puede ser que en la mayoría de los casos, el agresor sabe que puede pasar desapercibido.