LILIANA CAVAZOS | @lilianacavazos
29 de julio de 2016 / 11:35 a.m.

MONTERREY.- Unos padres de familia están en el despacho de un psicólogo. En la sala de espera aguarda su hijo o hija, quien no pasa de segundo grado en la primaria y a quien sorprendieron tocando sus propios genitales.

Los papás están preocupados y alarmados por lo que piden al psicólogo intervenir. Lo recién descrito no corresponde a un caso en partícular, pero sí a una escena que se repite en los consultorios de pediatras, piscólogos y psiquiatras, comparte el psicoanalista Francisco Anguianio, catedrático de la Facultad de Psicología del Centro de Estudios Universitarios, y quien desde hace varios años se especializa en la materia de sexualidad.

"Lo primero que piensan (los padres de familia) es que de algún lugar (sus hijos) lo vieron, o que alguien se los está enseñando y se empiezan a angustiar, no ven la posibilidad de que sea una cuestión natural en el niño", explica.

Para Karla Urriola González, máster en Sexología Clínica y quien hace siete años fundó el Centro Regiomontano en Sexología, el discurso de "la sexualidad es algo natural" se rompe frente al tabú de la pedagogía.

"La educación sexual sí tiene una pedagogía, sí tiene una manera de evaluarse, sí es la íntegral y la formal. Hay que reconocer que hay mucha educación informal allá afuera y que una manera de combatirlo es la formalidad, y la reflexión en casa, y otra es el aporte que pueden hacer dentro de las instituciones educativas", comparte.

¿EXISTE LA SEXUALIDAD INFANTIL?

Infancia y sexualidad. Dos palabras que al agruparlas se convierten en tabú. Para uno y otro especialista la respuesta a la pregunta "¿Son los niños y las niñas seres sexuados?", lleva a un argumento científico.

"Los niños tienen sexualidad", comenta Anguiano y recuerda que este tema fue puesto en la mesa por el padre del psicoanálisis Sigmund Freud en 1905, y que dicho apunte levantó en aquél entonces una gran controversia.

Sin embargo, el piscólogo precisa: "la sexualidad infantil existe, pero no es igual a la sexualidad adulta, es decir, no es como entendemos la sexualidad los adultos".

En tanto, Urriola, apunta a que en pedagogía el tema de sexualidad infantil abarca mucho más que el tema fisiológico.

"El niño necesita reconocer su cuerpo, también implica aspectos psicológicos, necesita diferenciarse del otro cuando esta desarrollándose, requiere de información, de como cuidarse en el tema de la higiene de todo su cuerpo sin omitir sus genitales, necesita también los vínculos afectivos, como relacionarse con otros y otras y esta construcción social respecto a hombres y mujeres, reflexionar acerca de las masculinidades y feminidades, aprender y reconocer lo que son las diversidades sexuales, no precisamente por una elección para si mismo y determinante", explica.

El cómo puedan los padres de familia hablar de ello con sus hijos, implica sus propia historia, comparte Anguiano.

"Los papás van a educar a sus hijos en función de sus prejuicios. Se cuelan los prejuicios de los papás en cuanto a su propia sexualidad, por eso me parece un tema muy importante en todo esto, que los mismos papás se pregunten cuál es el temor y que puedan hacer una propia revisión de su sexualidad, cómo están viviendo ellos su sexualidad", cuestiona, y recuerda que años atrás, frente al pudor de que una madre no pudiera hablar con su hija acerca de la menstruación, implicaba que las niñas al llegar a la adolescencia desconocieran el tema.

También reflexiona acerca del cómo los padres de familia hablan con sus hijos acerca del nombre de sus genitales.

"Le asignan a los genitales otro nombre, pueden decir brazo, espalda, pies, pero al llegar al pene asignan otro nombre. Entonces, el niño entiende que eso que no se nombra es algo malo", explica.

¿NOVIAZGO INFANTIL?, ¿ENAMORAMIENTO INFANTIL?, ¿EN VERDAD OCURRE?

¿Qué es lo qué pasa cuando un niño o una niña entabla una relación de "noviazgo" con uno de sus pares? Francisco Anguiano retoma lo dicho antes, y apunta que las relaciones sociales entre los infantes no es igual a la de los adultos.

"Es diferente a lo que pasa en adolescentes y adultos. Es una cuestión donde el niño se siente agusto con ciertas personas y quiere estar con ellas. Es otra vez la interpretación del adulto cuando dicen '¡ah!, y entonces, ¿quién te gusta?, ¿quién es tu novia en el kínder?' y empieza a darle un connotación. En ese sentido, hablar de enamoramiento infantil, pues no", explica.

Karla Urriola coincide, y subraya como "se les vende (a los niños) el concepto de enamoramiento".

"Es decir, 'si te atrae alguien ya estás enamorado', entonces vamos más en este mensaje social del enamoramiento y se lo venden en todos los espacios como en las novelas. Lo que sí es cierto es que se van dando vínculo afectivos con diferentes personas, el mensaje que les mandamos si los adultos decimos 'ya se enamoró' limita a lo que van sintiendo", comenta.

Entonces, ¿Un niño o niña que habla de sostener una relación de noviazgo con uno de sus pares está siendo promiscuo? Para la sexóloga, el concepto de 'promiscuidad' carece de sentido en el desarrollo, y corresponde solo a un tema de juicio.

"Cuando hablamos de promiscuidad es como algo turbio, como algo negro, realmente son nuestro sistema de creencias y actitudes las que sobresalen. Hay temas que hablan más de los miedos que tenemos los adultos. Uno de los temas que más se ha dicho es la promiscuidad, y como concepto 'la promiscuidad' tendría que erradicarse porque no tiene ningún sentido, el ser promiscuo no deriva en nada, lo único que hace es que juzga al otro, es un termino de juicio, no son argumentos científicos", asegura.

Otro cabo suelto al hablar de enamoramiento infantil apunta al teórico Freud: El Complejo de Edipo.

"No se trata de un enamoramiento, se trata de una cuestión sexual, sexual no en el sentido genital, sexual en el sentido de que una persona regularmente una madre que desde muy pequeño le ha dado mucho placer en el sentido que a su hijo lo acaricia, lo toma, lo besa, y entonces es alguien que le ha procurado protección, y hay un tipo de apego con la mamá. El complejo de Edipo es para ambos, es decir, para niños y niñas, e implica a alguien que da placer, que puede ser la mamá o el pápá, y otro que da prohibiciones. Es importante que cuando se crea la teoría el modelo tradicional era mamá-papá, y frente a ello se estableció que se trataba de la relación madre-hijo varón. Hoy esto se ha diversificado", aclara Anguiano.

LOS NIÑOS Y SU PRIMERA VEZ: EYACULACIÓN Y MENSTRUACIÓN

Un día al despertar un niño se da cuenta que mojó la cama. Toca y huele: no orinó, eyaculó. O un día una niña encuentra que hay sangre en su calzón. Toca y huele: no se cortó, menstruó.

Karla Urriola explica que, los niños, pueden percatarse de sus primeras eyaculaciones desde los 13 años, mientras que, en el caso de las niñas, esta parte del desarrollo puede presentarse desde los nueve años, de acuerdo a las estadísticas de salud pública.

"Los caracteres secundarios se detonan en la pubertad, y esto nos va dando signos y señales como el cambio de voz, hacia donde se dirige el acumulamiento de grasa, aparece el crecimiento de vellosidad en las axilas y en las piernas, el crecimiento de los órganos sexuales, el pene crece, la vulva también, las glándulas mamarias crecen, se dan cuenta que sudan y que ese sudor huele mal", detalla.

Estos cambios, deben de ir acompañados de información formal, explican los especialistas.

"Cuando los chicos reciben información, retrasan un año el inicio de la vida sexual. En nuestro país el Instiututo Mexicano de la Juventud tiene las encuestas de cuando inicia la vida sexual de los chavos, pero la parte interesante es que cuando hay información, lo que queremos garantizar no es nada más si la inician o no, sino que no vivan violencia sexual, que sea de manera consensuada, que sea tomando medidas, que vaya con sus esquemas de valores, y esa parte te la da la educación sexual integral", reflexiona Karla Urriola.

"Es importante que aquí los adultos puedan preguntarse por su propia sexualidad, porque pueden concluir 'tengo que resolver algunas cosas porque es muy complicado hablarlo con mi hijo' y tienen que contactar consigo mismo desde adentro para poder entender este tema con los niños, y verlo sin prejuicios y sin miedos", recomienda Francisco Anguiano.

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