28 de octubre de 2014 / 03:56 p.m.

México.- Como la capital de México se queda rápidamente sin suficientes tumbas, muchos habitantes tienen que exhumar los restos de sus difuntos cuando expira el derecho de sepultura a fin de que haya lugar para otros cuerpos.

Las autoridades dijeron que no hay terrenos públicos disponibles para nuevos cementerios.

Ante la falta de espacio en los cementerios, la asamblea legislativa de la ciudad impulsó una iniciativa para que se reduzca el tiempo que un cuerpo puede permanecer en una tumba y se aliente a las personas a que cremen los cadáveres de sus seres cercanos.

Sin embargo, los detractores afirman que esta medida amenazará las ricas tradiciones sobre los entierros y la celebración del Día de Muertos que han perdurado tanto tiempo.

Según la agencia internacional Associated Press, la asambleísta Polimnia Sierra, que propuso la iniciativa, dijo que los 119 cementerios de la ciudad tienen apenas disponibles 71.000 tumbas, en tanto que 30.000 personas fallecen cada año en la capital.

En menos de tres años, los cementerios estarán totalmente llenos, señaló Sierra al defender la Ley de Cementerios que aprobó a mitad de año la asamblea, adonde fue devuelta por el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera, que deseaba cambios en la redacción del texto.

Está previsto que la ley revisada sea sometida este mes a votación.

La ley prevé que el gobierno de la ciudad eduque a la gente sobre la incineración y que construya otros crematorios porque solo existen dos. También reducirá el periodo máximo de ocupación de una tumba de 21 a 15 años, condicionado al pago de derechos.

Un aspecto que complica las cosas es que las delegaciones son las que administran los cementerios y pueden fijar sus propios plazos, así como las cuotas de las tumbas, en conformidad con la ley.

Sierra dijo que ha habido casos en los se ha efectuado una exhumación para enterrar a alguien más en la misma tumba en un periodo de un año.

Después de la exhumación, las familias pueden colocar los restos en nichos en la superficie que ofrece el cementerio, incinerarlos, inhumarlos en otro panteón o, si nadie los reclama, son enterrados nuevamente en la misma tumba abajo del féretro y lápida del nuevo cuerpo.

La ley de cementerios ha suscitado un tipo de roce entre las autoridades locales de esta metrópolis y los habitantes de las zonas perimetrales, en delegaciones más rurales que preservan tradiciones precolombinas para honrar las almas que han partido de los seres cercanos.

Mientras que en muchos países es común la reutilización de las tumbas, éste es un tema sensible en México, donde la celebración de los muertos persiste como una parte viviente de la cultura.

Las personas que están en contra de los mausoleos y criptas, dicen que éstas impiden las celebraciones tradicionales del Día de Muertos, el 1 y 2 de noviembre.

Jesús Guzmán, miembro de la Unión Autónoma de Pueblos y Barrios Originarios del Distrito Federal, dijo que muchos mexicanos autóctonos prefieren las inhumaciones y son renuentes a aceptar la incineración.

"Su cosmovisión no es la misma que la nuestra", declaró Guzmán, vendedor callejero en la delegación Iztapalapa, en referencia a los funcionarios de la ciudad que respaldan la ley.

"¿Te imaginas que con un plumazo pueden borrar el Día de Todos Los Santos y el Día de Los Muertos? No tienen idea de lo que están haciendo", agregó.

En junio, la organización a la que pertenece Guzmán bloqueó una avenida importante en protesta contra la ley.

Lo que molesta es que la autoridad no respeta a los difuntos, dos años después de que alguien fue sepultado, lo sacan de la tumba para echar al que sigue, dijo José Jiménez, quien colabora en la administración del cementerio San Francisco, en la delegación Magdalena Contreras. No se les permitirá que quiten un recurso a la gente local, el cementerio, apuntó.

En el panteón en Azcapotzalco, 63.000 tumbas antiguas están vendidas a perpetuidad, ya que los límites de tiempo se establecieron en 1984. Otras 22.000 tumbas tienen periodo limitado. Algunas tumbas tienen flores frescas, pero en otras hay maleza muy crecida.

Los archivos son mantenidos en libros antiguos, algunos apenas legibles, y las autoridades afirman que se desconoce cuántas tumbas están abandonadas.

Muchos mexicanos consideran los mausoleos y las criptas una costumbre del extranjero.

 

FOTO: Notimex

TELEDIARIO DIGITAL