NOTIMEX
6 de abril de 2016 / 07:57 a.m.

México.- Los habitantes de la Ciudad de México se volcaron el miércoles al metro y autobuses para intentar llegar a sus trabajos, luego de que autoridades prohibieron circular unos dos millones de autos tras una nueva alerta ambiental.

Las restricciones a la circulación más recientes fueron aplicadas tres semanas después de que la capital del país decretó una primera alerta ambiental al registrar los peores niveles de contaminación del aire en más de una década.

La calidad del aire el miércoles era ligeramente mejor de la registrada la víspera, cuando se emitió el alerta más reciente, aunque la comisión ambiental que analiza los niveles señaló las restricciones se mantendrán por lo menos hasta las cinco de la tarde y luego se decidirá si continúan o no.

La mañana del miércoles una densa neblina impedía ver las montañas que rodean la Ciudad de México.

Tras la crisis de contaminación de mediados de marzo, las autoridades endurecieron algunas restricciones a la circulación y bajaron los niveles de contaminación requeridos para emitir una alerta ambiental.

Por ejemplo, se estableció que al menos hasta junio no circulará un día una quinta parte de los vehículos, aunque con la declaración de alerta del martes, la cantidad de autos sin circular aumentó al doble.

El martes la alerta se emitió cuando los niveles de contaminación representaron 1.5 veces el límite. Hasta marzo pasado, la alerta se disparaba con al menos dos veces el límite.

Con unos dos millones de autos impedidos para circular el miércoles, o 40% del parque vehicular particular, las autoridades anunciaron que el metro sería gratuito.

Mientras varias personas usaban bicicletas o incluso caminaban a sus trabajos, otros se dirigieron al regularmente lleno sistema de transporte público, que incluye el metro y autobuses.

"El transporte público no se da abasto", dijo Martín Colín, un taxista de 53 años, mientras señalaba a un autobús repleto de gente. "Parecen sardinitas. Los camiones llenos, llenos", comentó.

El tráfico se notaba más ligero en algunas partes de la Ciudad de México. Pero Colín, quien como otros taxistas, todas las mañanas suele recorrer varias zonas de la capital, aseguró que en algunos puntos no se notaba la diferencia.

La prohibición no aplica al transporte público, algo que ha generado críticas de varios debido a que varios autobuses transitan por la ciudad a pesar de que lanzan por el escape columnas de humo negro.