MILENIO DIGITAL
16 de octubre de 2017 / 07:07 p.m.

ESPECIAL.- Un grupo de activistas de la organización Corriente del Pueblo Sol Rojo, vandalizaron la sede de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), agredieron y retuvieron al personal, además de a un médico extranjero, argumentaron una falta de atención a sus demandas por parte del presidente del organismo Arturo Peimbert Calvo.

Los inconformes algunos de ellos cubiertos del rostro, irrumpieron rompiendo las puertas de acceso, la caseta de vigilancia y realizando acciones de pillaje y saqueos.

Ante el ataque a las oficinas se integró una carpeta de investigación ante la Fiscalía General de Justicia.

En tanto el presidente del organismo, Arturo Peimbert Calvo, condenó los daños provocados a sus instalaciones y la violencia en contra de su personal y de usuarios de la institución, cometidos por parte de la organización Corriente del Pueblo Sol Rojo.

Rechazó que se haya negado a dar cauce a las exigencias de la organización, advirtió que como Ombudsman estatal tiene la absoluta disposición de atender las demandas legítimas de la ciudadanía, las organizaciones civiles y sociales; sin embargo, conminó a que estas se realicen por la vía del diálogo pacífico y responsable, pues la legitimidad en la exigencia de un derecho se pierde cuando se utilizan formas violentas para hacerlo valer.

Peimbert Calvo lamenta que los manifestantes impidieran salir de la institución al paramédico Eldad Sharon, ciudadano estadounidense, quien vino a Oaxaca desde el estado de California, en una iniciativa altruista, a entregar apoyo de medicamentos y a prestar atención a damnificados del istmo de Tehuantepec por la contingencia sísmica y ambiental de septiembre último.

"Nosotros como organismo encargado de defender los derechos humanos reprobamos que los manifestantes hayan impedido temporalmente, con tratos agresivos, la salida de ciudadanos acompañados por niños que acudieron a tratar asuntos a esta defensoría", indicó.

Peimbert Calvo señaló que esta clase de trato intimidatorio deja consecuencias duraderas en la mente de las niñas y los niños, por lo cual también reprueba que los manifestantes de Sol Rojo hayan mostrado dicho comportamiento con el público que acude a solicitar los servicios de la instancia defensora.

Reconoció que en Oaxaca el derecho a la libre manifestación de las personas y los grupos está garantizado, siempre que ésta se realice de manera pacífica y respetuosa, pues la violencia, la intimidación y el acoso como vía para resolver cualquier demanda de particulares o de organizaciones civiles y sociales, es un camino que no lleva a ninguna parte.

El defensor hizo un llamado a todas las organizaciones sociales, y a los integrantes de Sol Rojo en particular, a formular sus justas demandas mediante la vía del diálogo pacífico, el respeto a las instituciones y a la integridad de las personas que prestan sus servicios en defensa de los derechos humanos de la sociedad oaxaqueña.


pjt