19 de septiembre de 2014 / 03:06 p.m.

Tamaulipas.- Al menos un 50 por ciento de las familias que resultaron afectadas por las lluvias del huracán "Ingrid" y requerían ser reubicadas, se rehusaron a abandonar las áreas de "muy alto riesgo" en las que habitan, reconoció la Secretaría de Desarrollo Agrícola, Territorial y Urbano delegación Tamaulipas.

El delegado de la Sedatu, Sergio Guajardo Maldonado, dijo que luego del fenómeno meteorológico que impactó a más de 30 municipios de Tamaulipas en 2013, se evaluó la condición de los miles de damnificados y se determinó que al menos 300 viviendas tenían daños parciales pero severos, otras requerían reconstrucción y unas más, ameritaban ser reubicadas debido a que –a pesar de estar en terrenos regulares- se ubican en zonas de muy alto riesgo.

Dijo que a un año del fenómeno y del dictamen emitido en conjunto por autoridades federales y estatales que se encargaron de realizar la evaluación, todo apunta a que solamente un 50 por ciento aceptó salir de las zonas de muy alto riesgo y el resto, eligieron quedarse en donde mismo.

Explicó que en total, en aquella ocasión fueron alrededor de 80 familias las que ameritaban ser removidas del sitio en donde vivían pero al final, si acaso 40 según los números propios de la Sedatu y el gobierno del Estado, fueron las que aceptaron.

"Hay que recordar que todo el trabajo nos lo dividimos el gobierno federal y el del estado, en lo particular a Sedatu nos tocó Ocampo y González, ahí había un total de 28 familias a reubicar y conseguimos que 22 se fueran a un sitio seguro, ya están adquiridos los terrenos y ya se comenzarán a construir las viviendas".

Sin embargo, dijo que hubo casos como los municipios de El Mante y Bustamante, en donde ninguna de las familias que debían de reubicarse aceptaron la propuesta de los gobiernos federal y estatal y finalmente, se quedaron a vivir en las zonas que son de alta peligrosidad en caso de que se presente otro fenómeno similar a "Ingrid".

"En lo particular por ejemplo la zona del poblado El Limón, en El Mante; no requiere de un huracán ni de lluvias tan abundantes para inundarse y ahí se le ofreció reubicación a 14 familias y según la información con la que contamos ninguna quise irse a vivir a otro sitio que fuera seguro, tenemos las actas en donde las familias no aceptaron y quieren seguir vivienda en esas zonas a pesar del peligro".

Señaló que en los casos en los que las familias decidieron reubicarse y abandonar los terrenos de riesgo, estas superficies pasaron a manos de los ayuntamientos, quienes tienen la obligación de convertirlos en áreas verdes y mantener la vigilancia para que nadie pueda volver a ocuparlos de manera legal y mucho menos ilegal.

Agregó que en aquellos casos en donde las familias en definitiva no quisieron abandonar las áreas de alto riesgo se levantaron actas para consignar que la negativa es de los damnificados y no responsabilidad de la autoridad que en todos los casos, agotó todos los medios para que se concretara su traslado a zonas seguras lejos de las que estaban en las que se quedaron.

"En Bustamante incluso hubo una pareja de adultos mayores cuya vivienda se inundó por completo y cuando les propusimos la reubicación, el señor nos contestó que para lo que le quedaba de vida prefería quedarse a vivir en la misma zona de riesgo".

FOTO: Notimex / Archivo

MILENIO DIGITAL