MILENIO DIGITAL
3 de marzo de 2017 / 09:26 p.m.

MÉXICO.- Xóchitl Juárez es una de las pocas víctimas de violación que logra ver tras las rejas a su atacante, pero la sensación de justicia le duró poco tiempo pues la jueza del Estado de México, María Ledit Becerril García, le dictó sentencia absolutoria a su agresor por "no contar con pruebas ni suficientes, ni pertinentes" para condenarlo, aún cuando la joven identificó al hombre que la golpeó y violó por casi una hora, y pese a que se contaba con muestras de semen tomadas de su cuerpo el día que presentó la denuncia.

El 1 de marzo se logró revocar la libertad de Gabriel Gamaliel Reyes Balderas a través de un tribunal de Toluca y se dictó auto de formal prisión en su contra con una sentencia de 15 años por el delito de violación, sin embargo, él sigue libre.

La joven mexiquense se enteró de la liberación de su agresor cuatro días después de la resolución de la jueza, pues el Ministerio Público no le notificó ni del juicio ni de la sentencia. Al siguiente día intentaron ingresar a su casa.

Xóchitl interpuso un juicio de apelación a la sentencia de libertad otorgada en enero a Reyes Balderas.

LOS HECHOS

La noche de 27 de mayo de 2015, Xóchitl, quien entonces tenía 24 años, salió de su universidad con rumbo a su casa. Mientras esperaba el trasporte público una camioneta se detuvo frente a ella y un hombre de 22 años le apuntó con un arma de fuego para obligarla a subir al vehículo.

En la camioneta, la joven fue golpeada y agredida sexualmente por alrededor de una hora y logró escapar de su agresor al saltar del vehículo en marcha. La joven fue auxiliada por personas que estaban en el lugar y con ayuda de la policía interpuso la denuncia en el Ministerio Público donde se le realizaron pruebas periciales que incluían muestras de semen del agresor, una descripción del atacante, del vehículo y el número de placas que pudo proporcionar con ayuda de un testigo.

El 16 de junio de ese mismo año, casi a un mes del ataque, Gabriel Gamaliel Reyes Balderas fue detenido en el municipio de Ixtlahuaca; le ofreció dinero a los policías a cambio de no ser presentado ante el Ministerio Público, por lo que, además de violación, se le relacionó con el delito de cohecho.

Una vez detenido, Xóchitl identificó plenamente a su agresor, físicamente y en una prueba de audio con su voz. Gabriel atacó a la joven en la penumbra de aquella noche, por lo que en su memoria quedó grabada su voz, ya que insistentemente le preguntaba en qué lugar quería que tirara su cuerpo.

El 9 de enero de este año, después de varios meses sin ninguna notificación sobre el caso, la joven acudió al Ministerio Público donde se enteró que su violador estaba libre desde hace cuatro días por una sentencia absolutoria dictada por la jueza María Ledit Becerril García, quien determinó que no había pruebas suficientes para mantenerlo preso.

¿Por qué lo dejaron libre si existían pruebas evidentes en su contra? Karla Michel Salas, abogada de Xóchitl, dijo que el laboratorio argumentó que la muestra de semen que habían recolectado el día en que su cliente denunció era insuficiente para determinar un perfil de ADN.

“Las muestras de semen que había tomado el propio laboratorio no habían sido suficientes... además, la jueza expresó que había rasgos del aspecto de Gabriel Gamaliel que Xóchitl no había señalado en la descripción, como que este tiene la barba partida”, dijo Salas.

Explicó que durante el juicio de apelación de hace unos días, “los magistrados reprendieron al MP y hacen referencia de que si el laboratorio hubiese tomado muestras suficientes, con la prueba de ADN hubiera terminado el debate, hubiera tenido una prueba contundente que pudiera vinculara Gabriel Gamaliel con la agresión de Xóchitl”.