8 de diciembre de 2014 / 03:46 a.m.

Tecoanapa, Guerrero.- "Al gobierno yo no le pido nada", dijo Ezequiel Mora, padre de Alexander Mora Venancio, el estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa cuyos restos fueron identificados por un grupo de peritos argentinos, tras analizar las muestras de ADN.

En la casa paterna, ubicada en la comunidad de El Pericón, municipio de Tecoanapa, Ezequiel Mora sostiene que en estos momentos no está en el ánimo de platicar ni recibir nada de parte del gobierno, llámese del estado o de la federación.

"¿Yo al gobierno que le voy a pedir? Pues nada, yo me siento enojado con ellos porque en realidad, los muchachos nunca recibieron apoyo", indica.

Recibe las condolencias de sus vecinos, compañeros de la escuela de Alexander y del equipo de Futbol Juventus, cuya camiseta color amarilla descansa en el pequeño altar que han colocado para esperar los pocos restos que se rescataron del estudiante de primer grado de la licenciatura en Educación Básica.

Don Ezequiel habla claro, aunque la pena se percibe en el tono de voz y la expresión sombría que ahora marca su rostro.

Sostiene que su actitud ante las autoridades sería otra, si hubieran acudido en auxilio de su hijo y compañeros cuando eran atacados por la policía preventiva de Iguala.

"No hicieron nada y por el contrario, se pusieron en contra de ellos al decir que eso se habían buscado, cuando ya sus compañeros habían muerto a balazos", anotó.

Solo pide que la investigación siga hasta llegar a fondo, que instancias internacionales vean cómo pueden interceder para que Enrique Peña Nieto no permanezca en el cargo, porque no hizo gran cosa por evitar que sucediera lo del 26 de septiembre.

Solloza cuando anticipa que las cosas no van a quedar como están, que superado el duelo se reincorporará a la lucha y desde ahora, anticipa que no espera recibir ningún tipo de indemnización.

"Yo no acepto eso, mi hijo no fue un animal para que me paguen por el daño que le hicieron. No lo aceptaría".

Agradeció el respaldo de sus vecinos, quienes se acercan para darle las condolencias ante la ya comprobada pérdida de su hijo menor, el joven de 19 años que recién había ingresado a la Normal Rural.

Alexander era uno de los 16 jóvenes que la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) buscaba en Iguala, su padre simpatizaba con el movimiento de autodefensa desde que surgió, en enero de 2013.

No era un policía ciudadano en activo, sin embargo acompañaba las guardias a orilla de carretera los fines de semana, consciente de que la organización social era fundamental para abatir los índices delictivos en la zona.

FOTO: AP

ROGELIO AGUSTÍN