5 de agosto de 2014 / 04:26 p.m.

Reynosa.- Uno de cada tres niños con sobrepeso u obesidad persiste con ese problema de salud en la edad adulta, lo que favorece a enfermedades como diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares y desórdenes alimenticios, advirtió la especialista Aracely García Hernández.

La directora de la Unidad de Medicina Familiar número 33 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Reynosa, exhortó a los padres de familia y maestros a no ofrecer alimentos con contenidos elevados de azúcar a los menores como premio o castigo.

Mencionó que motivar a los niños por medio de golosinas, galletas, refrescos o frituras es arraigar malos hábitos alimenticios que prevalecen en edades adultas y conllevan a una serie de enfermedades.

Recomendó sustituir las golosinas por frutas y alguna colación, que pueden ser barritas de cereal con amaranto, granola o miel, "ya que estimulan de forma importante el metabolismo e incrementan la energía que se requiere para llevar a cabo las actividades del día".

García Hernández resaltó la importancia de terminar con la costumbre de premiar o castigar con golosinas y frituras a los menores, tras considerar el daño emocional que conlleva aunado a la promoción del consumo de alimentos con alto contenido calórico.

"Ofrecerles dulces, galletas, refrescos o frituras, es reiterar malos hábitos alimenticios que prevalecen en edades adultas, mientras que, si desde pequeños se les cancela el sentido afectivo a este tipo de alimentos, durante su desarrollo les será más fácil elegir de una forma objetiva un régimen saludable", dijo.

Destacó que la práctica de premiar o castigar a los menores es una de las causas por las que generaciones de niños llegaron a adultos con sobrepeso y obesidad, y muchos de ellos con riesgo de padecimientos como diabetes tipo dos, hipertensión, problemas cardiovasculares e incluso desórdenes alimenticios.

Señaló que el IMSS busca generar una nueva cultura de hábitos alimenticios saludables y activación física familiar por lo que recomendó a los padres de familia y maestros de preprimaria hasta secundaria, evitar premiar o castigar a los menores en base al consumo de golosinas.

Finalmente, exhortó a los padres de familia a llevar un control de sus niños que incluya peso y medida a fin de poder detectar a tiempo cualquier síntoma y en caso de ser necesario se les otorgue un programa alimenticios y de activación física a fin de tener una mejor calidad de vida.

FOTO: Especial

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