MILENIO DIGITAL
15 de octubre de 2015 / 11:16 a.m.

Ciudad de México.- Desde una semana antes de la fuga de Joaquín "El Chapo" Guzmán, ocurrida el pasado 11 de julio, los presos del sector donde se encontraba su celda en el penal del Altiplano escuchaban los ruidos de los trabajos de la construcción del túnel por el que escapó, pero no lo denunciaron por estar, según ellos, amenazados.

De acuerdo con las grabaciones del día de la fuga, se oía con perfecta nitidez el ruido de taladros y martillos para romper el piso de concreto de la celda número 20. Estos ruidos se escucharon desde las 5:33 y no cesaron hasta las 8:52, justo unos segundos antes de que el capo comenzara su escape.

Tras desparecer del registro de las cámaras, "El Chapo" Guzmán tardó 28 minutos en completar su fuga, contando los 19 minutos que le llevó recorrer los mil 425 metros del túnel.

Desde las ocho con 52 minutos, cuando Guzmán Loera entró al túnel, hasta que finalmente los custodios abrieron la puerta de su celda pasaron 37 minutos, lo que todavía le dio un margen de nueve minutos para alejarse lo más posible de la prisión a bordo de una camioneta con dirección a las inmediaciones de San Juan del Río, Querétaro.

Ahí, en una pista de fumigaciones, abordó una avioneta que lo llevó hasta Sinaloa, donde se le perdió el rastro pues iba escoltado por otra avioneta señuelo.

Algunos de los reos, compañeros de sección de "El Chapo", aseguran que los tenían amenazados con trasladarlos a otras cárceles si hablaban sobre los martilleos y ruidos de taladro que durante varias semanas se registraron en esa ala del penal del altiplano y que se intentaban disimular con ruidos en el techo, el cual, curiosamente, un mes antes de la fuga del líder del cartel del Sinaloa, fue sometido a trabajos de impermeabilización.