AP
23 de marzo de 2016 / 09:36 a.m.

Seattle.- Tras estar encarcelada durante dos años y medio en México por encabezar una policía comunitaria en Guerrero, Nestora Salgado regresó el martes a Seattle, Estados Unidos.

Nestora fue recibida con abrazos de su esposo y de simpatizantes que corearon su nombre a su arribo en el Aeropuerto Internacional Seattle-Tacoma.

"Me siento feliz. Me siento emocionada. Sentía que no lo iba a lograr nunca. Pero Dios hizo justicia. Estoy aquí", dijo frente a los medios que la esperaban.

El caso de Salgado se ha convertido en un punto de convergencia para los activistas, que dicen que los grupos comunitarios de vigilancia urbana que han surgido a lo largo de las zonas rurales de México están acabando con delitos ignorados o fomentados por policías corruptos.

Sin embargo, pese a que tales grupos son legales, han tenido relaciones problemáticas con las autoridades estatales y federales.
Salgado, que posee nacionalidad estadounidense y mexicana, volvió a México en 2004 y se integró a una fuerza de policía comunitaria en el pueblo de Olinalá. El poblado se encuentra en el estado de Guerrero, una de las regiones más violentas del país.

Salgado dijo que se tomará cerca de un par de meses para recuperar su salud, pero subrayó que regresará a México.

"Voy a iniciar una campaña por la liberación de los presos, los compañeros presos que están todavía encerrados por las mismas causas que yo", afirmó. "Y comenzar una lucha por los presos políticos, hay más de 500 presos políticos en México".

Salgado fue liberada el pasado fin de semana después que un juez federal invalidó los cargos en su contra por homicidio y secuestro. La mujer fue arrestada en agosto de 2013 luego que personas que habían sido detenidas por el grupo presentaron una denuncia por secuestro.

Un panel de Naciones Unidas determinó que su larga detención era ilegal y arbitraria, y agregó que México debería indemnizarla por la violación a sus derechos humanos.

"Me siento feliz de que esté viva. Muchos activistas han sido asesinados", dijo su esposo, José Ávila.