MIELNIO DIGITAL
2 de agosto de 2017 / 08:16 a.m.

MÉXICO.- Luis Alfonso de Alba, embajador mexicano ante la Organización de Estados Americanos (OEA), dio a conocer que México, junto con otros países de la región, analizan una serie de medidas para ejercer presión política y económica sobre el gobierno de Nicolás Maduro.

En entrevista aseguró que nuestro país coordina e identifica un curso de acción hacia una posición general que obligue al gobierno venezolano a cumplir sus obligaciones internacionales.

“Vamos a considerar medidas que puedan ejercer presión política-económica sobre el gobierno (…) para insistir en la necesidad de regresar a la mesa de negociación como la única salida... no es simplemente un pronunciamiento retórico, sino que estamos trabajando de manera muy concreta manteniendo contacto con todas las partes.

“Ello debe incluir la identificación de un espacio, porque la instalación de la asamblea puede complicar todavía más cualquiera de las otras alternativas de negociación”, señaló ante el recrudecimiento de la crisis en Venezuela tras la elección de la Asamblea Constituyente y la reaprehensión de opositores el régimen.

De Alba aseveró que México lleva a cabo un estudio puntual para establecer con claridad el tipo de medidas que pueden ser útiles y distinguirlas de las que puedan tener efectos contraproducentes, a fin de no afectar a la población en general.

Destacó que la falta de consenso en la Reunión de Consulta de Cancilleres de la OEA para alcanzar una declaración no ha detenido el diálogo entre los países de la región, con los cuales mantienen contacto con el propósito de identificar los siguientes pasos a dar.

Resaltó que entre estas naciones están los que integran el llamado Grupo de los 14, como Estados Unidos y Canadá, los cuales apoyaban la resolución, así como algunos países caribeños que pidieron una postura más laxa y algunos más “que mantienen una relación más cercana con Venezuela”.

El diplomático anticipó que en cualquier momento se puede reconvocar la reunión que inició en Washington y que continuó en Cancún; aunque, aseguró, en esta ocasión se busca no solo contar con los votos necesarios para lograr un acuerdo, sino también una propuesta compartida.

Añadió que permanece la posibilidad de aplicar la carta democrática de la OEA al país sudamericano y que se pueden tomar medidas adicionales a través de otros espacios internacionales, como el Mercado Común del Sur (Mercosur).

Sin embargo, consideró que aún se encuentran muy lejos de romper la relación entre México y Venezuela, ya que lo que ha hecho nuestro país es tender la mano para alcanzar un diálogo que permita puntos de encuentro entre el gobierno del presidente Maduro y la oposición.

“La fragmentación de la sociedad es de tal orden que ninguna de las dos partes podrá prevalecer sobre la otra, y eso hace necesario un nuevo acuerdo que establezca los pasos a seguir para reconstruir, en primer lugar, un orden democrático autentico y, en segundo, atender las urgentes necesidades económicas y humanitarias”, concluyó.



mmr