milenio digital 
7 de octubre de 2015 / 10:31 a.m.

Chihuahua.- Con visibles huellas de tortura fueron presentados ante el Tribunal de Garantía los presuntos homicidas del comandante ministerial, Jesús Eduardo Alemán Medina, de 42 años, quien fue abatido el pasado sábado en el exterior de su domicilio.

Los detenidos fueron identificados como Irving Ortiz Mejía, José Luis Moreno Vázquez, Adrián Arturo Delgado y Luis Carlos Ríos Mendoza, quienes advirtieron que se apegarán al protocolo de Estambúl, ya que desde que fueron detenidos los sometieron a severas torturas en la fiscalía.

Mientras el fiscal General del Estado, Jorge González Nicolás, cancelaba la rueda de prensa que había ofrecido para dar a conocer la detención de los presuntos homicidas, éstos eran presentados ante el Tribunal de Garantía.

Tras las denuncias de los inculpados, la Juez Rocío González Lara, pidió al agente de Ministerio Público que abriera una investigación por las lesiones que presentaban los detenidos, quienes a petición de la juzgadora, se quitaron las camisas para mostrarles la serie de hematomas que presentaban en el cuerpo.

Asimismo declararon que los agentes ministeriales les colocaron una bolsa de plástico en la cabeza y les aplicaron la llamada "chicharra" para que se inculparan de la muerte del jefe policíaco, quien murió a balazos mientras se encontraba en el exterior de su vivienda.

Tras lo anterior, González Lara, dio un plazo de 48 horas para que se declare a los detenidos por el posible delito de tortura y se inicie la integración de la carpeta de investigación en torno a los señalamientos y acusaciones de los imputados.

A dichos hombres se les formuló imputación por el delito de homicidio calificado en perjuicio del comandante Jesús Eduardo Alemán Medina, quien recibió alrededor de 40 impactos de bala de alto poder en la mayor parte del cuerpo.

Junto a ellos se detuvo a dos mujeres que acompañaban a uno de los detenidos, que fue señalado como líder de la organización delictiva La Línea.

"Irving Ortiz Mejía es el segundo de la organización delictiva "La Línea", y refiere que tiene bajo su mando un número considerable de hombres para la venta y distribución de mariguana, cocaína y heroína, así como una célula de sicarios", dijo el vocero.

El presunto capo refirió, según el portavoz, que "recibió órdenes de los jefes de tumbar al segundo de la ministerial porque les había debilitado su estructura criminal con aseguramientos de armas, vehículos, droga y detenciones de sus líderes", concluyó.