MILENIO DIGITAL
18 de febrero de 2017 / 12:35 p.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Un joven de 22 años asesinó a su casera en el inmueble que le rentaba en la delegación Coyoacán y guardó su cuerpo debajo de su cama durante 15 días. Después mató a su madre para evitar que lo delatara con la policía.

El detenido dijo que el primer crimen lo cometió a principios de febrero mientras estaba drogado. Ese día le pidió a un conocido que le llevara droga a su casa y ambos consumieron los narcóticos en el lugar.

Después de algunos minutos, ingresó al baño y dejó solo a su proveedor. De repente, dijo, escuchó un golpe y al regresar vio que su acompañante había atacado a la arrendataria, quien estaba herida.

El proveedor huyó, mientras que él continuó agrediendo a la mujer de 76 años, a quien asesinó asfixiándola. El cuerpo lo envolvió en sábanas y lo escondió debajo de la cama durante los siguientes días; junto con su cómplice robaron varios objetos de la casa.

Hace tres días, el 15 de febrero, la mamá del detenido llegó a la casa y le dijo que sabía lo que había ocurrido con la casera, por lo que le advirtió que lo denunciaría ante las autoridades.

Ante ello decidió asesinarla y tras simular que la abrazaría, la asfixió. El cadáver lo dejó dentro de una de las habitaciones y siguió consumiendo drogas.

El joven de 22 años fue detenido un día después del crimen de su mamá, tras ser descubierto por su hermano, quien ingresó a la casa ubicada en la calle Xoloc, colonia Adolfo Ruiz Cortines, al romper una ventana luego de que nadie le abriera la puerta.

El detenido intentó darse a la fuga, pero fue perseguido por policías de la Unidad de Protección Ciudadana Xotepingo, quienes atendieron la llamada de auxilio del hermano del agresor.

Fue capturado en la calle Diego Rivera y en ambas manos presentaba manchas de sangre. En la bolsa derecha del pantalón, los policías le encontraron una bolsa de plástico con mariguana.

El victimario fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público de la Coordinación Territorial Coyoacán Dos, el cual inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio doloso en agravio de dos víctimas e inmediatamente activó el protocolo de feminicidio.

Al domicilio en el que ocurrieron los crímenes acudieron elementos de la Policía de Investigación y peritos en materia de fotografía, criminalística, química y genética, quienes realizaron las primeras diligencias en el lugar.