Milenio DIGITAL
30 de julio de 2016 / 11:57 a.m.

México y Guerrero.- El Ejército envió 150 militares a la cabecera municipal de Pungarabato y la Policía Federal 100 agentes para reforzar la seguridad en la región, luego de la ejecución del alcalde Ambrosio Soto Duarte, perpetrada por un grupo con armas de alto poder el 23 de julio pasado.

Héctor Astudillo, gobernador de Guerrero, sostuvo ayer en Chilpancingo un encuentro privado con 63 alcaldes de la entidad, a quienes garantizó que habrá respaldo federal en materia de seguridad.
Después de la reunión, la encargada de despacho en Pungarabato, Lucila Espinosa Birto, confirmó la llegada del personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con el propósito de incrementar las labores de vigilancia en esa zona de Tierra Caliente.

Se informó que el traslado de militares y policías federales se concretó con base en un acuerdo al interior del Grupo de Coordinación Interinstitucional que se mantiene con el gobierno de Guerrero.
Los efectivos del Ejército pertenecen a unidades especiales que desplegarán patrullajes, además de colocar puestos de control en lugares de alta incidencia delictiva, vigilarán carreteras y aplicarán la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.

Personal de la Sedena y de la PF quedó adscrito a las denominadas Bases de Operaciones Mixtas, por lo que participarán en acciones coordinadas con autoridades estatales y municipales de Guerrero.
Las órdenes para las fuerzas militares y federales son actuar en todo momento con absoluto respeto a los derechos humanos.
La presencia del Ejército, como en otras zonas, es para llevar a cabo acciones de apoyo a la seguridad.

El sábado 23 de julio, el alcalde perredista de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte, fue ejecutado por hombres armados que durante más de 15 minutos dispararon aproximadamente 600 tiros durante una emboscada.
Lucila Espinosa solicitó que el reforzamiento en materia de seguridad “sea más visible”.

Aclaró que se trata de un reforzamiento general para que la población vaya recuperando la tranquilidad de otros tiempos, lo que no implica solicitar más resguardo de tipo personal.

La encargada de despacho comentó que desde el jueves comenzó a llegar a Pungarabato y otros puntos de la Tierra Caliente personal del Ejército. El despliegue completo de los militares, la mayoría pertenecientes al 27 batallón de infantería, se registró ayer.
Espinosa Birto mencionó que además del atentado contra Soto Duarte, no se han registrado más hechos que pongan en riesgo la gobernabilidad en la zona.

Pidió al titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Pedro Almazán Cervantes, que implemente acciones efectivas para inhibir la actuación de la delincuencia.
El titular de la dependencia confirmó el arribo de más elementos de la milicia a la región, pero no se animó a dar una estimación de la cantidad, solo señaló que gradualmente la presencia de los cuerpos de seguridad se incrementará.
Isidro Duarte Cabrera, diputado por la región, indicó que son aproximadamente 250 elementos del Ejército los que ya están en la zona.

EL ENCUENTRO

La reunión del gobernador con 63 alcaldes se desarrolló a puerta cerrada en la Sala de la República de la residencia oficial Casa Guerrero.

Luego de más de tres horas, Héctor Astudillo dio a conocer que el motivo del encuentro fue analizar el tema de la seguridad.
Comentó que antes del encuentro dialogó con el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo, quien le ratificó la determinación del gobierno de la República para respaldar a Guerrero.

En el estado hay una policía estatal que no cuenta con la fuerza suficiente para encarar por sí sola el problema que representa el crimen organizado, admitió el mandatario guerrerense.

Durante la reunión se hablaron de generalidades en materia de seguridad pública, las particularidades de cada municipio se hablarán después en forma individual.