MILENIO DIGITAL
17 de agosto de 2015 / 04:38 p.m.

Ciudad de México.- El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos acusó que autoridades ocultaron evidencias a los papás de los normalistas de Ayotzinapa desaparecidos el 26 y 27 de septiembre en Iguala, Guerrero.

En conferencia de prensa, los expertos del grupo informaron que las autoridades encontraron durante las investigaciones ropa y objetos que podrían ser de los estudiantes desaparecidos.

“El 29 de junio, el GIEI encontró en el expediente que en fecha 27 de septiembre de 2014 se habían llevado a cabo diligencias de recogida y resguardo de ropa de algunos de los normalistas desaparecidos”, dijo Claudia Paz, miembro del GIEI.

Explicó que “dicha situación no era conocida por los familiares ni su representante y tampoco existía un registro específico ni procesamiento de la misma”.

Los investigadores explicaron que las prendas y lo objetos fueron encontrados de dos autobuses de la línea Estrella de Oro y solicitaron a la Procuraduría General de la República precisar el sitio exacto en el que se hallaron.

“Ropa, una cartera y otros elementos involucrados. Éstos se encontraron en dos autobuses, el bus que quedó en Palacio de Justicia, Estrella de Oro 1531. Y el bus Estrella de Oro 1568, en Juan N. Álvarez. Las evidencias fueron encontradas en esos dos buses, esos buses son dos escenarios de los cuales se detuvieron y se desaparecieron a los 43 normalistas”, explicó Carlos Beristaín, uno de los cuatro expertos que estuvieron presentes en la conferencia.

La ropa estaba “guardada en malas condiciones y deterioro” debido a que no se resguardó adecuadamente, dijo Beristarín. Agregó que las prendas no presentan a simple vista manchas de sangre, pero en los estudios se precisará si la tienen.

El grupo pidió ese mismo día, el 29 de junio, a la PGR que la ropa fuera examinada pro peritos de la PGR y el Equipo de Antropología Forense (EAAF) para procesarla, fotografiarla y tomar muestras genéticas y resguardarla adecuadamente.

Paz dijo que las muestras fueron tomadas de fomra conjunta por los peritos y fueron enviadas al laboratorio de Innsbruck para su análisis genético. Anunció que el grupo realizó ayer una reunión de preparación de los familiares para que estos puedan, en su caso, identificar la ropa.

“En opinión del grupo, este hecho es grave, tanto desde el punto de vista de investigación como de la importancia que tiene para los familiares”, indicó Paz.

En su quinta conferencia desde que inició la investigación, Paz mencionó que los videos de la zona donde intervinieron los policías fueron destruidos, “si esto se confirma, se habría perdido para la investigación de tales hechos. Esta cuestión debe ser investigada de imediato por la PGR”.

“El GIEI ve con preocupación la pérdida de pruebas en el caso (…) Según testimonios proporcionados al grupo, dichos videos existieron y fueron enviados a la presidencia del tribunal. Sin embargo, parece que tales registros videográficos fueron destruidos”, dijo Paz.

Los investigadores también informaron que la Secretaría de Gobernación les notificó ayer que sólo podrán entrevistar por escrito a los militares del Batallón 27 por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y que no podrán estar presentes ni contra preguntar.

Los expertos lamentaron dicha respuesta después de cinco meses después de ser solicitada y a casi un año de la desaparición de los jóvenes.

Francisco Coz, miembro del GIEI, dijo que la entrevista con los militares es por que fueron testigos de los hechos, pero “no hay antecedente de que hayan participado”.

Los expertos dijeron que buscan prolongar el plazo de seis meses para continuar investigando, el cual concluye el 2 de septiembre. Indicaron que el 6 de ese mes presentarán su informa de trabajo.

Pidieron que se realice un peritaje independiente para examinar las autopsias hechas a Julio César Mondragón Fontes, Daniel Solís y Julio César Ramiírez, ya que “el estudio realizado por el médico forense Francisco Etxebería, de la universidad del País Vasco, muestra que en la autopsia de Julio César Mondragón no se evaluaron ciertas lesiones que parecen en el uniforme original y en las fotografías proporcionadas”, afirmó Paz.

Los 43 estudiantes desaparecieron el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, donde realizaban un boteo para pagar su viaje a la Ciudad de México para participar en la manifestación del 2 de octubre.

La PGR informó el 7 de noviembre que tres detenidos por la desaparición de los estudiantes confesaron haber asesinado e incinerado a “43 o 44” personas en Cocula y que los restos los arrojaron a un río.