MIRIAM CASTRO / MILENIO DIGITAL
17 de diciembre de 2015 / 04:27 p.m.

Ciudad de México.- El Banco de México subió su tasa de interés interbancaria a un día en 25 puntos base, por lo que incrementó de 3 a 3.25 por ciento.

La Junta de Gobierno anunció que el aumento tiene el objetivo de mantener la estabilidad financiera y aprovechando que no hay riesgos inflacionarios.

La decisión de Banxico era esperada por el mercado, luego del anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) que ayer la subió, por primera vez desde 2006, de un rango entre 0 a 0.25 por ciento a otro entre 0.25 a 0.5 por ciento.

Analistas financieros habían coincidido en que Banxico no podía mantener su tasa en 3 por ciento, pues corría el riesgo de enfrentar una fuga de capitales por ser menos atractivo para los inversionistas y de que el peso pierda más su valor.

El comunicado emitido por la Junta de Gobierno del Banco de México señala que el aumento obedece “principalmente al incremento de 25 puntos base en el rango objetivo para la tasa de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos”.

De no hacer el ajuste, dice, “podría generar una depreciación adicional que fuera desordenada en la cotización de la moneda nacional y, así, afectar las expectativas inflacionarias y a la inflación misma”.

Los integrantes de la Junta de Gobierno señalaron que seguirán atentos a la evolución de todos los factores que determinan la inflación y sus expectativas para horizontes de mediano y largo plazo, así como a la evolución del grado de holgura en la economía.

“Esto con el fin de estar en posibilidad de tomar medidas adicionales con toda flexibilidad y en el momento en que las condiciones lo requieran, para consolidar la convergencia eficiente de la inflación al objetivo de 3 por ciento”.

BAlance de riesgos ha mejorado

De acuerdo con el Banco de México, el balance de riesgos para la economía mexicana ha mejorado, luego de que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) registró en el tercer trimestre del año un crecimiento mayor a lo previsto y por encima de lo observado en la primera mitad del año.

El consumo privado continuó registrando un mayor dinamismo y la inversión ha seguido registrando una trayectoria creciente. Además, la inflación ha seguido exhibiendo una tendencia a la baja, alcanzando niveles mínimos históricos, incluso menores a los previstos.

En contraparte, las exportaciones mantuvieron cierto estancamiento, ante la debilidad de la actividad industrial estadounidense y la caída de los precios del petróleo se agudizó.

“Las condiciones de holgura en la economía y en el mercado laboral parecerían estar disminuyendo gradualmente, si bien no se anticipan durante los próximos semestres presiones generalizadas sobre los precios provenientes de la demanda agregada. Se considera que el balance de riesgos para el crecimiento ha mejorado respecto de la decisión previa de política monetaria”, puntualizó el comunicado.