MILENIO DIGITAL
2 de octubre de 2016 / 09:59 a.m.

CULIACÁN.- Sobre la ardiente explanada del 94 Batallón de Infantería fueron colocados, cubiertos con la bandera mexicana, los féretros de los cinco militares asesinados el viernes en una emboscada.

Frente a estos “héroes del presente” y sus familias, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, afirmó que las fuerzas armadas “van con todo, con la ley en la mano y la fuerza que sea necesaria” contra los autores del ataque, a quienes calificó como “enfermos, insanos, bestias criminales”.

El crimen pegó duro en el corazón del Ejército. El general admitió que “el daño sufrido es grave”, pero destacó que de ninguna manera diezma la grandeza de la institución militar, la cual no se amedrenta ni baja la guardia por este tipo de actos cobardes.

Con una mezcla de indignación, coraje y aflicción, el titular de la Sedena encabezó la ceremonia luctuosa privada de homenaje póstumo a un sargento segundo, dos cabos conductores, un cabo de sanidad y un soldado de infantería caídos en cumplimiento del deber cuando escoltaban una ambulancia de la Cruz Roja para salvaguardar la vida de un criminal herido en un enfrentamiento previo.

En su discurso, Cienfuegos pidió el “respaldo moral” de la sociedad a las fuerzas armadas tras esta agresión en la que resultaron heridos diez militares —dos de ellos de gravedad—, así como un paramédico.

Destacó que los integrantes del Ejército y Fuerza Aérea son
ciudadanos en uniforme militar que velan por la nación y la sociedad.

“Somos ciudadanos en servicio que merecemos respeto y respaldo de otros ciudadanos. Somos ciudadanos con responsabilidad familiar que no queremos dejar en la orfandad a nuestros hijos. Somos ciudadanos que buscamos el bien común, que encaramos nuestros errores y no aceptamos infundios”.

Puntualizó que la ciudadanía debe exigir a las autoridades de procuración y administración de justicia que estos y otros criminales sufran el castigo que la ley establece, pues la población y sus instituciones no deben permitir que cobardes sigan asesinando impunemente.

“Este artero y cobarde ataque no es solo una afrenta al Ejército o a las fuerzas armadas, es también una afrenta a la naturaleza humana, a la convivencia colectiva, a los principios sociales, a las leyes que nos hemos dado y al estado de derecho”, aseveró.

ELEVAR LA MORAL

Acompañado del gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, y mandos militares, el secretario tenía clara la misión de elevar la moral de las tropas en su mensaje y advertir al mismo tiempo a la delincuencia que no habrá impunidad en este caso.

“Compañeros de armas, esta dolorosa e irreparable pérdida no nos hará bajar la guardia. No nos amedrentan”.

En el acto aprovechó para exigir a los gobiernos estatales y locales que asuman la responsabilidad compartida que les corresponde, junto con la sociedad, en el combate a la criminalidad.

Precisó que como soldados disciplinados y patriotas, no deben permitir que este sentimiento distorsione su reflexión y pensamiento en el diario actuar para salvaguardar la integridad física y el patrimonio de los mexicanos.

El general expresó su indignación como alto mando y sobre todo como “un soldado más, dolido por los hechos arteros suscitados en Culiacán”.

Manifestó que los soldados caídos, a quienes consideró “héroes del presente”, cumplían su deber en el poblado Bacacoragua, municipio de Badiraguato, para neutralizar a la delincuencia organizada.

Con apego a los derechos humanos, personal militar obtuvo el apoyo de una ambulancia de la Cruz Roja para trasladar a un delincuente herido a un hospital de Culiacán (en Badiraguato no lo recibieron los servicios médicos).

“Durante el traslado, de manera cobarde y ventajosa nuestros soldados fueron emboscados por otro grupo no contabilizado de enfermos, insanos, bestias criminales con armas de alto calibre, incendiando dos vehículos militares. Seres sin conciencia, que basan sus acciones en atemorizar a la gente de bien, que lucran envenenando con drogas a nuestros jóvenes y a nuestros niños”, indicó.

“Sepan que vamos con todo, con la ley en la mano y la fuerza que sea necesaria. Nadie por encima de la ley. Que la fuerza que apliquen tendrá la respuesta que corresponda por parte de la autoridad”.

Cerca de los ataúdes se colocaron fotografías de gran tamaño de los cinco soldados adscritos a la 24 compañía no encuadrada, cuya sede está en San Ignacio, Sinaloa. Se entonó el himno nacional, hubo toque de silencio y se ejecutó una salva de honor.

El acto oficial había concluido cuando Cienfuegos respondió en su teléfono celular una llamada. Se acercó a cinco familiares y deudos Activó el altavoz y les dijo: “Va a hablar el señor Presidente de la República”.

Enrique Peña Nieto expresó su solidaridad por estas muertes. Ofreció consuelo, solidaridad y todo el apoyo del gobierno para que los familiares reciban las compensaciones y la protección a las que tienen derecho. “No estarán solas”, garantizó.

“Ante este hecho de enfrentamiento tan cruel y tan duro, quiero externarles mi más sentido pesar y acompañarles en esta pena que les está embargando (…) Sepan que sus familiares fallecieron cumpliendo con su deber”.

“Les deseo toda la fortaleza para superar el dolor que les embarga, siéntanse orgullosas de sus seres queridos. Fortaleza, mucha fortaleza, ánimo…”, señaló.

SE DESMARCAN

Los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo, se deslindaron del ataque de este viernes contra un convoy militar en Culiacán, dijo el abogado del narcotraficante, José Refugio. Sin embargo, en Twitter se difundió un supuesto mensaje de Iván Guzmán: “Pensaron que esto era el final y apenas vamos empezando”, se lee.

El viernes el comandante de la Tercera Región Militar, Adolfo Duarte, dijo que según las primeras investigaciones, “es muy probable” que los responsables de la emboscada fueran los hijos de El Chapo.

En entrevista con Azucena Uresti en Milenio Televisión, Refugio informó que Iván Archivaldo y Jesús Alfredo piden una investigación “efectiva e imparcial para que se esclarezcan los hechos”.

“Un familiar me pidió que en su nombre hiciera público que (Iván y Jesús) se deslindan por completo de los lamentables hechos... que ellos no fueron capaces de hacer una cosa así”, dijo.

Aseguraron que “si no lo hicimos cuando detuvieron a nuestro padre, menos lo íbamos a hacer ahora”, agregó el abogado.