MILENIO DIGITAL
13 de octubre de 2016 / 03:44 p.m.

SINALOA.- Las operaciones contra el narcotráfico en Sinaloa se reforzaron con dos mil militares más, la mayoría de los cuales serán destinados a Culiacán y Badiraguato, informó el general de brigada Rogelio Terán Contreras, comandante de la Novena Zona Militar.

Precisó que con esos efectivos, ahora en el estado se cuenta con una fuerza de seis mil elementos para proteger a la sociedad y hacer valer el estado de derecho.

Subrayó que casi todas las unidades castrenses están destinadas permanentemente al combate integral del narcotráfico mediante acciones de erradicación, intercepción y de lucha contra este flagelo, pues es el principal problema de la entidad.

Destacó que todas las operaciones del Ejército se realizarán con estricto apego a la ley y a los derechos humanos, aunque señaló que en esta tarea se requiere de una mayor colaboración de la ciudadanía, así como de los gobiernos estatales y locales.

“Hay un gran problema social, existen muchas comunidades desplazadas a causa de la violencia, poblaciones completas están vacías y muchos habitantes han emigrado hacia las áreas urbanas.

“Tratamos de llegar al ciudadano en estas comunidades, no somos sus enemigos, hacemos labor social, tratamos de llegar a la sensibilidad de la gente, la apoyamos con medicina, consultas, con la reparación de aparatos electrodomésticos, cortes de cabello, hacemos todo tipo de labor social”, agregó.

El general comentó que el Ejército lleva a cabo además la Operación Integral Sinaloa-Durango, que incluye acciones específicas y permanentes, así como con la Operación Sierra Madre que implementa la Secretaría de la Defensa Nacional.

Ésta se divide en tres fases y se lleva a cabo con base en los periodos en los que la mariguana y amapola tienen mayor desarrollo de acuerdo a las condiciones meteorológicas: del 11 de enero al 11 de marzo; del 31 de marzo al 7 de junio y la que inició el 10 de octubre y permanecerá hasta el 10 diciembre.

El general indicó que el número de laboratorios para el procesamiento de drogas sintéticas así como de goma de opio ha crecido en esta entidad y genera un desgaste adicional para elementos del Ejército.
Explicó que los soldados pueden pasar hasta tres meses en labores de vigilancia de este tipo de instalaciones antes de que la PGR determine que han sido totalmente desmantelados.

Terán Contreras dijo que además el costo por la destrucción de cada uno de estos laboratorios va de entre un millón y dos millones de pesos, que la procuraduría debe pagar a empresas privadas especializadas.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional, en lo que va de 2016 han sido hallados 55 laboratorios y 16 centros de acopio en precursores químicos, mientras que en 2014 fueron 47 y en 2015 sumaron 80; sin embargo, se prevé que este año la cifra ronde los 90 o 100.

Expuso que otro problema es la contaminación que generan estas instalaciones en los mantos acuíferos y al medio ambiente. “Hemos encontrado ganado muerto en sus inmediaciones, tiene sustancias muy contaminantes, nuestra gente ha sido afectada en ojos, manos, a pesar de que tomamos las medidas adecuadas en el manejo de sustancias y de que tenemos la directiva de asegurarlo y estar al menos a 200 metros de distancia”.

Por otra parte, la Sedena dio a conocer que militares detuvieron en las inmediaciones del poblado de Capirato, en la sindicatura de Mocorito, a cinco presuntos integrantes del crimen organizado, que se encontraban armados.

Abundó que la captura de los sospechosos derivó de patrullajes terrestres que realizaba el personal en los alrededores del poblado. A los supuestos sicarios les fueron decomisados tres vehículos, pistolas, rifles y cartuchos, entre otros artefactos.

La delegación de la PGR abrió una investigación por portación ilegal de armas y contra la salud.