alejandro madrigal | milenio
23 de agosto de 2016 / 07:40 a.m.

OAXACA.- Dicen que su boicot es contra las grandes empresas trasnacionales y que afectarán la economía del país, pero la realidad es otra. Quienes verdaderamente han sido golpeados por los bloqueos carreteros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), además de pequeños y medianos productores y comerciantes, son los artesanos.

Más de 400 mil mezcaleros, pintores, escultores, talladores, alfareros, tejedoras y vendedores artesanales están en jaque por la ausencia del turismo, que representa la principal actividad económica en comunidades indígenas de municipios como San Bartolo Coyotepec, San Antonio Arrazola, Santiago Matatlán y Teotitlán del Valle.

Es un ambiente de desolación y abandono, conjugado con sentimientos de coraje, tristeza y desesperación en estos pueblos, en los que la producción y venta de artesanías ha caído hasta 70 por ciento.

La creatividad artesanal, igual que la economía de estos pueblos, se ha deprimido. Sus calles y mercados se ven solas, sin visitantes y con poblaciones llevadas a mayor pobreza, por lo que más bien parece un verdadero boicot artesanal.

El barro negro

"Me siento desesperada, triste, porque ya no viene nadie, se cayeron las ventas, han bajado los precios 70 por ciento", exclamó con lágrimas doña Eva, comerciante de barro negro en San Bartolo Coyotepec.

"Vengo diario con una esperanza de vender, pero nada. Me tengo que ayudar tejiendo sombreros de palma, que cada uno lo pagan a 8 pesos los intermediarios".

El tradicional mercado de artesanías de barro negro de Coyotepec, otrora veces atractivo y visitado por los turistas, ahora luce completamente desolado, vacío, triste, resultado de los bloqueos de la CNTE que libra una lucha contra la reforma educativa, misma que para los pequeños y medianos artesanos es un tema desconocido.

"Yo no sé si los maestros tienen o no razón, pero le pediría al gobierno que ya resuelva el problema y esos de la CNTE dejen de molestar a los turistas para que vengan a comprar y tener con qué mantenernos", exigió doña Eva.

Los precios de los productos de barro negro están bastante castigados por la ausencia de oferta: floreros medianos, que en galerías cuestan hasta 200 o 300 pesos, aquí se venden en 40. Las piezas pequeñas las dan en 10 y 15 pesos.

—¿Cuánto vende al día, doña Eva?

—¡Nada! Desde hace dos semanas no vendo ni un cinco. Son ya dos meses en los que se vende muy poco, una o dos piezas al día, además de que la gente que se anima a venir no quiere pagar mucho.

Se refiere a los dos meses del periodo vacacional de verano que para los artesanos suelen ser los mejores del año, pero que por los bloqueos de la CNTE han propiciado que personas, como doña Eva, no tengan ni para pagar la renta de mil pesos que le cobran por su pequeño local.

Igual se ve a Víctor Román Gómez, quien supuestamente debería amasar riqueza y lo que amasa es pobreza. Artesanía mexicana pura de barro negro que se tiene que quedar guardada en los patios de tierra de su casa porque no hay quién la compre.

"Tengo muchas piezas guardadas porque la venta está muy baja a causa de los bloqueos de los maestros.

"Quisiera que ya se resuelva esto y que el gobierno se fijara en nosotros, que haya turismo, ventas, apoyos económicos", exclamó el artesano, al advertir que las ventas han caído por lo menos 70 por ciento.

La situación ni por mucho es mejor en otras comunidades, municipios o regiones.

Mixes, mixtecos, zapotecos, los artesanos de las ocho regiones de Oaxaca y las 16 lenguas que se hablan están en crisis por la CNTE y las organizaciones que la acompaña, de las que muchos afirman "hasta hay guerrilla del FPR".

Los alebrijes

En San Antonio Arrazola, municipio de Xoxocotlán, se vive algo parecido. "Las ventas a turistas han bajado 65 por ciento", refirió Rocío Ramírez.

No quiebran o ponen fin a su labor artesanal porque prestan sus servicios a empresas nacionales y extranjeras, como Pineda Covalin.
Se trata de los creadores de los alebrijes. De esas hermosas imágenes de madera que todo mundo tiene en su casa y que pocos saben que su creatividad es comprada por grandes diseñadores internacionales.

Pero su principal ingreso es con los turistas y éstos no llegan por los bloqueos. Como Rocío vende a diseñadores internacionales, incluidos Pineda Covalin, no tiene muchos problemas, pero los demás artesanos del pueblo sí sufren por no haber ventas.

Julio y agosto son los meses más fuertes en ventas, pero los maestros ya los echaron a perder.
"Por eso les pido a los maestros y autoridades que busquen una solución, porque los verdaderamente dañados por los bloqueos somos nosotros, los artesanos", exclamó Rocío Ramírez.

En este municipio es común ver gente que vive en extrema pobreza, a presar de la creatividad de su gente; se les ve ofertar piezas de alebrijes a la par de mostrar la miseria en que viven.

Eustaquio e Isabel Ramírez representan a una de estas familias de la región. El talla su pobreza y ella la pinta, mientras sus hijos los acompañan en la elaboración de los alebrijes que nadie compra, porque nadie se acerca a esta población de artesanos.

Son casi 250 artesanos los que viven la peor crisis de todos los tiempos por los bloques del magisterio en Oaxaca y ahora, explicó doña Isabel, los que están en guerra con las cajas de préstamo.
Y en los del gobierno "ni cómo confiar", para ellos son "primero los dientes y luego los parientes".

Los textiles

Quizá la mayor desolación se observa en los poblados textileros, como Teotitlán del Valle, que gracias al arraigo de la gente no se convierten en pueblos fantasma.

Aquí, en la llamada "Tierra de los dioses", da la sensación de que hasta las plagas se pueden morir de hambre.

Son 16 mil habitantes de los cuales 80 por ciento se dedica a las artesanías de telares.

Pero a decir de Orlando y Aída Martínez, propietarios de Artesanías Del Valle, por lo menos cinco mil personas han abandonado el municipio para irse a Estados Unidos u otras ciudades en busca de mejores condiciones de vida.

Los bloqueos de los maestros, comentó Orlando, "han acabado con nuestra actividad"; ellos hacen sus paros y bloqueos, y a pesar de eso les pagan sus salarios, pero a nosotros no nos respetan como pueblo.

"El temor que les meten a los turistas es que les dicen que Oaxaca tiene muchos problemas: violencia, que matan a la gente, y no es así. Oaxaca es un pueblo tranquilo; habrá bloqueos, pero nos están afectando como artesanos".

En el mercado de artesanías de Teotitlán, a un costado del museo que conserva la arqueología de este sitio, Carmen Sosa, una joven comerciante textilera, declaró tajante que "en estas vacaciones no hubo ventas".

El mezcal

La venta del mezcal a turistas también se encuentra por los suelos. Muchos negocios han tenido que cerrar, por lo menos 50, y solo sobreviven aquellos que maquilan mercancía a empresas nacionales y extranjeras.

En Santiago Matatlán, capital de la ruta del mezcal, las tiendas del pueblo lucen vacías. Ya no hay bloqueos, pero siguen sus repercusiones.

El coraje, la desesperación e incertidumbre envuelve a los productores artesanales y grandes fabricantes de mezcal, como ocurre con Joel Santiago Hernández, quien afirmó que falta dinero para pagar a los trabajadores.

"Desde hace dos meses por aquí no se paran ni las moscas. Antes vendíamos 5 mil o 6mil pesos al día, ahora solo 500 o nada", aseguró:
"Acostumbrados ya estamos, no es la primera ni la última vez que bloquean los maestros y paran actividades. Es su costumbre y como el gobierno no hace nada, llegará el momento en que el pueblo se organice, porque solo así se pondrá fin a los abusos de los de la coordinadora".