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11 de abril de 2016 / 05:14 p.m.

Chihuahua.- Mariana Lizeth Salas Hernández, una joven de 20 años residente en Chihuahua, fue sentenciada a 30 años de prisión por dejar morir a su bebé de 20 meses, luego de que optara por descuidarla porque, según lo confesó, no le hacía feliz ser mamá.

Durante la investigación, las autoridades descubrieron que desde el nacimiento, la bebé no recibió los cuidados adecuados por parte de su madre, quien dejó que ésta terminara agonizando en el suelo mientras era comida por las hormigas.

Luego de ser encontrada así, la bebé fue intervenida por las autoridades y llevada a un hospital para que se salvara, sin embargo su condición de salud era grave y no pudieron ayudarla; momentos después la bebé falleció.

Lizeth Salas confesó a las autoridades que la pequeña era una tortura para ella.

"Me libré de una carga pesada, qué bueno que se murió", no podía realizarme en la vida ni ser feliz por su culpa, comentó a los policías tras ser detenida.

El agente del Ministerio Público expuso ante el Juez pruebas contundentes que comprobaron que la detenida dejó que su pequeña sufriera daños en la cabeza tras un golpe, lo que después le generó parálisis infantil, además de no llevarla a atender cuando presentaba un cuadro de neumonía y desnutrición.

Al concluir el Juicio Oral, le fue dictada la pena de 30 años de prisión, además de fijarle 283 mil 500 pesos por concepto de reparación del daño.