8 de enero de 2015 / 03:04 p.m.

Apatzingán.- Los vehículos decomisados por la Policía Federal y el Ejército durante el desalojo del palacio municipal de Apatzingán retratan el par de enfrentamientos con civiles armados la madrugada del martes, que dejó como saldo nueve muertos.Hay ropa —alguna con manchas de sangre—, palos y algunos documentos al interior de los automóviles ubicados en el corralón al que las autoridades federales se los llevaron, lo que desató el segundo enfrentamiento, con el mayor número de abatidos.En su mayoría se trata de camionetas de lujo y sin placas, muchas de otras entidades y con una hoja pegada al frente con el número de la averiguación previa que la Procuraduría General de la República (PGR) inició por estos hechos.Muchos vehículos tienen los vidrios rotos y marcas de bala; destacan las camionetas Arcade negra y RAM blanca, sí, esas donde algunos de los abatidos quedaron debajo, luego de que intentaran recuperar la veintena de vehículos decomisados.Pero para Pablo y su padre, encargados desde hace años de este depósito de vehículos, la camioneta blanca modelo Lobo con logos de la Policía Rural es la que nunca olvidarán: a medio camino se quedó sin gasolina, se tuvieron que bajar los uniformados y empujarla, a ellos les dieron la indicación de seguir en otro auto y metros adelante escucharon las primeras detonaciones.Después se desató la balacera, una más en Apatzingán, recuerdan; hechos que para el comisionado de Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo, se trató de una emboscada por parte de estas personas.El mismo ex procurador del Estado de México aseguró que la mayoría de estas unidades tenían reporte de robo, y así lo certifica una persona que, según de los encargados del corralón, es un trabajador de la empresa llamada Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados (OCRA).Entonces arribó un grupo de tres camionetas con elementos de la Policía Federal; los mandos saludan efusivamente a Pablo y su padre, se dirigen a una camioneta de la corporación policiaca estatal que tiene un par de impactos de balas en el parabrisas.

Según el cura Gregorio López, conocido como Padre Goyo, eran integrantes de la organización criminal Los Viagras, quienes se encontraban al interior de esta alcaldía.FOTO: MilenioMILENIO DIGITAL/ JOSÉ ANTONIO BELMONT