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27 de julio de 2016 / 08:10 a.m.

MONTERREY.- Rafael Caro QUintero nació un 3 de octubre de 1952, en el rancho La Noria, de Badiraguato, una zona en la sierra de Sinaloa, dedicada principalmente a la siembra de maíz.


A los 18 años y tras la muerte de su padre, Quintero comenzó a trabajar como chófer y conoció al traficante de droga, Pedro Avilés Pérez.

De inmediato ingresó al mundo del narcotráfico y rápidamente escaló hasta fundar el Cártel de Jalisco junto con Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo.


Para la década de 1980, el apuesto joven ya era de los delincuentes más buscados por el gobierno mexicano y el de Estados Unidos, por traficar cocaína y mariguana luego de establecer fuertes vínculos con capos colombianos.

Tras lograr una gran fortuna, Quintero construyó el rancho ' El Búfalo', donde tenía sembradas ocho mil toneladas de mariguana y mismo que fue destruido por ordenes del entonces presidente Miguel de la Madrid con el apoyo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos.

El asalto al rancho, ubicado en la sierrra de Chihuahua, se logró luego de que el agente de la DEA Enrique 'kiki' Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, lograran infiltrarse en el cártel como parte de sus hombres.

Más de 450 militares apoyados por helicópteros, destruyeron los plantíos; las autoridades en ese momento consideraron que era la mayor destrucción de mariguana en la historia de México.

En el lugar de encontraban 10 mil jornaleros trabajando y ocho agentes de la Dirección Federal de Seguridad.

Luego de descubrir quienes eran los infiltrados, el Cártel de Jalisco ordenó a policías el secuestro de ambos para hacerlos pagar por la mercancía que los habían hecho perder.

Camarena fue secuestrado cuando salía del consulado estadunidense en la ciudad de Jalisco, dos horas después también fue plagiado el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar, también infiltrado en el cartel. Los dos fueron llevados a una finca donde fueron torturados y asesinados.


El asesinato y tortura de Camarena causó un fuerte conflicto diplomatico entre México y Estados Unidos, situación que provocó que la DEA implementara la operación 'Leyenda', donde buscaban esclarecer quienes estuvieron involucrados en la muerte de Camarena.

Tras los fuertes operativos montados por el gobierno de Estados Unidos, Rafael Caro decidió huir hacia Costa Rica, para evitar ser detenido.

El 4 de abril de 1985, Quintero fue detenido en la Quinta La California, dentro de la comunidad de San Rafael de Ojo de Agua, Costa Rica. Junto a él fueron capturados, José Albino Bazán, Juan Carlos Campero Villanueva, Luis Beltrán, Miguel Lugo y Violeta Estrada Yaver.

Con ellos estaba Sara Cosío,hija del secretario de educación, y quien estaba reportada como secuestrada. Ambos estaban semidesnudos en una cama y con señales de un posible embarazo "Yo no estoy secuestrada… yo estoy enamorada de Caro Quintero", declaró la joven.


Tras su captura, Quintero fue extraditado a México cuando tenía 32 años y una fortuna personal de 100 mil millones pesos, también poseía 38 casas repartidas entre los estados de Jalisco, Zacatecas, Sinaloa y Sonora.

Cuatro años después se le asignó una condena acumulada de 199 años por los delitos de privación ilegal de la libertad en su modalidad de secuestro, homicidio calificado, siembra, cultivo, cosecha, transporte y tráfico de marihuana, suministro de cocaína y asociación delictuosa, pero sólo se le dieron 40 años de prisión, por ser ése el máximo permitido por las leyes mexicanas.

El 9 de agosto de 2013 un tribunal colegiado le concedió un amparo por considerar que el caso de la muerte de Enrique Camarena Salazar debió de ser juzgado en el orden local y no en el orden federal, como ocurrió, ya que Camarenna no era un agente diplomático ni consular, por lo que su juicio lo debió haber realizado un juzgado de orden local.

Luego de salir en libertad, autoridades de Estados Unidos giraron una orden de captura contra Quintero por considerar que debe pagar el crimen de Camarena en una prisión estadounidense; la DEA ofrece hasta 5 millones de pesos a quien brinde información sobre el paradero de Rafael Caro.