MILENIO DIGITAL
23 de mayo de 2017 / 09:18 a.m.

ZIHUATANEJO.- El gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, sostuvo que durante diez días, la policía preventiva de Zihuatanejo estuvo sometida por una célula del crimen organizado, aunque se actuó a tiempo gracias a la información proporcionada “por quien debía”.

Explicó que durante varios días, el gobierno estatal y la Federación tuvieron conocimiento de que un individuo apodado El Cadete se había proclamado jefe de la policía de Zihuatanejo.

El Cadete es uno de los dirigentes del grupo delictivo conocido como Los Viagras en la Costa Grande guerrerense.

Astudillo consideró importante manejar de manera puntual la información relacionada con el caso: “Él llegó, se introdujo y comenzó a llevar personas a que trabajaran como policías.

“La información que tuvimos, la cual vino de quien tenía que venir, nos permitió realizar un operativo fundamentalmente para tres personas que estaban encabezando este asunto, y revisar en sí el contenido de la agrupación”.

Precisó que no puede exponer de manera puntual el origen de la información, por los riesgos que ello implica, pero indicó que se trató siempre de un asunto serio que exigió actuar con responsabilidad.

El gobernador asumió que siempre hubo la certeza de que no todos los efectivos detenidos en primera instancia estaban relacionados con la delincuencia; sin embargo, debió procederse como ocurrió, porque de lo contrario no se hubiera podido hacer una depuración interna.

Recordó que la amenaza de la delincuencia era latente, por eso el miedo impedía que muchos de los policías activos colaboraran con las autoridades estatales.

“Por eso es que se recurrió al apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Marina Armada”, dijo.

El tiempo en que la preventiva de Zihuatanejo estuvo sometida por gente de El Cadete fue de diez días, pero el Astudillo dijo que se procedió en cuanto se confirmó lo que sucedía.