MULTIMEDIOS DIGITAL
15 de abril de 2016 / 12:10 p.m.

México.- Hace un año, un chofer de la empresa Estrella de Oro, a cargo de la unidad 1531, dijo a la PGR que él fue testigo del momento en que un grupo de estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa fue atacado por policías municipales de Iguala la noche del 26 de septiembre de 2014, uniformados que después entregaron a los jóvenes a un grupo criminal.

Los policías y delincuentes, según el conductor, le rociaron gas lacrimógeno en los ojos; lo golpearon y amenazaron con matarlo, pero al final lo dejaron "pelarse"; el operador manifestó que al ser liberado se encontraba desorientado. Ante el Ministerio Público federal no pudo recordar en qué clínica del IMSS fue atendido por las lesiones que sufrió.

Ahora, este testigo con identidad reservada, y conocido solo por las iniciales G.J.R., cambió su versión y declaró a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) que en el ataque a los normalistas participaron policías municipales de Huitzuco, Guerrero, además de dos agentes de la Policía Federal, estos últimos que permitieron que los jóvenes fueran entregados a un líder criminal apodado El Patrón.

Este viernes MILENIO publicó que la PGR ordenó la protección del chofer para evitar que corra algún riesgo.

MILENIO tuvo acceso a la declaración ministerial rendida por G.J.R., en la averiguación previa PGR/SEIDO/UEIDMS/001/2015, el 8 de abril de 2015, en la que el chofer no mencionó la participación de elementos de la Policía Federal en los acontecimientos que derivaron en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Las declaraciones pueden ser consultadas en la versión pública del expediente del caso Iguala.

El chofer narró que el 26 de septiembre de 2014 fue retenido por los normalistas y vio cómo Bernardo Flores, El Cochiloco, dio la orden a los estudiantes de ir a Iguala.

Recreación en Iguala
Recreación de los hechos presuntamente ocurridos en el puente El Chipote, en Iguala | MILENIO

El Cochiloco me despertó aproximadamente a las siete de la mañana y me dijo que teníamos un evento que consistía en robar combustible, por lo cual me preparé y manejé el autobús con 42 estudiantes”, aseguró el operador.

Sin embargo, Bernardo Flores, quien es uno de los desaparecidos, se fue en otro autobús; en la unidad 1531 iba al mando un estudiante al que identificó como El Güerito.

Después, relató el chofer, los estudiantes comenzaron a botear, y El Güerito dio instrucciones a los normalistas de dirigirse lo más cerca de la terminal de autobuses de Costa Line, en Iguala. Media hora más tarde, El Güerito recibió una llamada “y entonces muy alterado me dijo vámonos, ya agarraron a mis compañeros, vamos a liberarlos, vamos para la central de Costa Line”.

Comentó que policías municipales los persiguieron, les dispararon y poncharon las llantas del camión; los bajaron de la unidad y los subieron a patrullas.

“… con los ojos borrosos por el gas pimienta… desde la patrulla pude observar cómo iban bajando poco a poco a los estudiantes…uno de los policías le dijo a otro ya no caben en la patrulla, y el otro dijo no importa, ahorita vienen los de Huiztuco, y en ese momento me pude percatar que llegaron más patrullas, las cuales eran de color azul y blanco y subieron a los demás estudiantes, de ahí yo vi que se fueron rumbo a Huitzuco”, aseguró.

CLAVES

REUNIÓN CON PADRES


Felipe de de la Cruz, vocero de los padres, dijo que en su reunión con la procuradora Arely Gómez se lograron tres acuerdos.

El primero, que la investigación del caso Iguala sigue abierta; que se gestione una reunión con los expertos del Grupo Colegiado de Expertos en Materia de Fuego y que sean los padres los primeros en conocer los avances de la investigación; además dijo que la procuradora se disculpó por revelar el informe.

Ante PGR, el operador del autobús 1531 de Estrella de Oro declaró que policías de Iguala atacaron a los normalistas; a la CNDH le dijo que participaron policías de Huitzuco y dos federales.