19 de junio de 2014 / 03:27 p.m.

Cuautitlán.- El cierre de más de 700 establecimientos de giros negros, en el Estado de México, es una acción que debe mantenerse, porque son lugares que no tienen sus papeles en regla y en los cuales se detectó la trata de personas, dijo Rosi Orozco, presidenta de la Comisión Unidos Contra la Trata.

Precisó que en la entidad, aún falta contar con un análisis y diagnóstico real de la problemática que se tiene de ese delito, pero cerrar lugares y detener a presuntos responsables de ese acto reprobable es un avance considerable que permite reducir ese mal.

En el marco de la campaña de "vacunación contra la trata de personas", a través de foros para capacitar a la ciudadanía, a fin de que conozcan el problema de las jovencitas que son engañadas, precisó que aún cuando los dueños de estos establecimientos demanden su reapertura no se debe dar marcha atrás.

"No estoy en contra de que la gente tenga empleo y se divierta, el problema es donde hay trata de personas, donde hay menores, con engaños, que los dueños no mientan si no tienen en orden su seudo negocio era un lugar de explotación y es lógico que se cierren", acotó.

Indicó que los foros de capacitación se llevan a cabo en 21 municipios como: Ecatepec, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Chimalhuacán, zonas donde más detectado se tiene el problema de trata de personas en el territorio mexiquense.

Puntualizó que el objetivo es capacitar a 25 mil personas para que lleven la información a escuelas, deportivos, y otros espacios, con el propósito de evitar que las jovencitas sean víctimas de trata.

FOTO: Especial

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