MILENIO DIGITAL
2 de diciembre de 2016 / 08:58 a.m.

MÉXICO.- Zunduri, la joven que fue esclavizada en una tintorería de la Ciudad de México, consideró injusta la condena de 30 años que se le dictó a la familia que la mantuvo cautiva por más de cinco años.

Leticia Molina Ochoa, José de Jesús Sánchez, Fani y Leticia Molina Ochoa, así como Jannet e Ivette Hernández Molina fueron sentenciados este miércoles y además de pisar la cárcel deberán pagar una reparación de 58 mil 491 pesos.

"Leticia debió recibir más castigo, pues ella era la tratante, la cabeza y la que dirigía a todos; lo que me hacía cosas cada vez con más maldad, odio, más rencor, con mucho coraje; ella realmente me quería matar, pese a que yo ya estaba muerta en vida", relató la joven en entrevista con Azucena Uresti.

Consideró que el esposo de Leticia Molina fue el peor, toda vez que solo vio y no hizo nada, no se atrevió a denunciar de manera anónima.

Recordó que las hijas de la agresora primero seguían órdenes, pero luego la maltrataban por voluntad propia. Dijo que esa forma de vida era normal para ellas.

Agregó que los sentenciados ya metieron un amparo, pero lo que preocupa a Zunduri es que se modifiquen las leyes por el delito de trata de personas, toda vez que si eso sucede, los tratantes quedarán libres.

Comentó que el nuevo aspecto que luce se debe a que ha tenido un proceso, "pero aún tengo mucho por hacer; iré con el doctor de nuevo, porque debió de pasar tiempo para que terminaran de sanar las heridas, ya que no se podían operar enseguida, como la cicatriz grande de la cabeza, las várices y otras cosas más que no se ven pero que sí afectan".