MILENIO DIGITAL | ALEJANDRO MADRIGAL
7 de agosto de 2016 / 10:21 a.m.

CIUDAD DE MÉXICO.- Le llaman flor de la abundancia, rueda de la amistad, mándala, telar del progreso, círculo de la prosperidad, células de gratitud, bolas solidarias, telar de sueños… todos estos nombres significan lo mismo: fraude.

Se trata de una especie de hermandad en la que se empodera, motiva, envuelve y engancha a las personas a través de cursos y redes sociales.

Tan sólo en Facebook, por ejemplo, existen al menos 100 grupos que ofrecen una invitación para aportar o regalar, entre mil pesos, 25 mil o el monto que se convenga y en todos los casos se promete una falsa ganancia de ocho veces superior a lo invertido.

Liz es una de las más de mil denunciantes de este fraude que registra la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México.

A ella y a su hija las engañaron a través de un curso, también de moda, conocido como 'coaching', al que acudió por invitación para lograr ser exitosa en uno de sus negocios de ventas y motivarla para emprender nuevos caminos, los que las llevaron a perder 6 mil pesos.

"Me invitaron a la flor con el típico lavado de cerebro, diciéndome que era un 'ganar, ganar', 'hombro con hombro'; yo incluso temerosa, porque no entendía muy bien la dinámica; jamás había escuchado de la flor de la abundancia, nunca había sido parte de una cuestión de esas. Me dio temor porque yo tenía que conseguirles a la gente, mis 'pétalos', y si no los llevaba me dijeron que no importaba, que ellos mismos los conseguirían.
Te van engañando, porque cuando te invitan a dar el dinero te dicen 'te vamos a hacer un descuento, pero tienes que participar en unas rifas'; al final tú, motivado por cambiar tu forma de pensar, ser exitoso en los negocios… te hacen que forjes metas en la que tú tienes que llevar más gente para que sea exitosa, pero es para sacarles su dinero, como en mi caso".

La flor de la abundancia opera con un centro que es la persona que recibe el dinero que regalan o aportan las víctimas invitadas.

El centro invita primero a dos personas; estas dos invitan a otras dos. Entonces, la flor ya tiene cuatro pétalos, estas cuatro personas deben invitar, cada una, a dos víctimas, formando los ocho pétalos finales, que son las personas que aportan el dinero al centro.

Cuando se recibe la cantidad, el centro se va y la flor se parte en dos... entonces quienes ocupan el centro son los dos de abajo, a partir de ahí se comienza, de nueva cuenta, con las invitaciones a las próximas víctimas.

Expertos como Abraham Vergara, especialista en finanzas de la Universidad Iberoamericana, dicen que éste es el principal punto donde la flor se seca, porque una persona que desembolsa su dinero y aspire llegar al centro, la flor necesita moverse diez veces y juntar a 210 personas.

"El enganche, desde el punto de vista financiero, es cuando te dicen que vas a aportar 3 mil pesos en una flor, pero recibirás 24 mil pesos. Desde el punto de vista financiero, no hay nadie que te entregue ese rendimiento, no existe nadie que te entregue un rendimiento de 700 por ciento, en teoría, en el corto plazo.

Esta expansión no sólo es en la Ciudad de México, esto está en todo el país y más allá, España, Argentina, Alemania, Estados Unidos, en todos lados se ha expandido este tema de la flor, teniendo un posible origen en España en 2007", dice el especialista de la Ibero.

Se tiene el registro que tan sólo en Facebook existen 300 flores de la abundancia, en las que si se aportaran 6 mil pesos, como el caso de Liz, se estarían moviendo alrededor de 10 millones de pesos. Estos fraudes operan en todo el país en estados como Hidalgo, Durango, Nuevo León, Chiapas, Tabasco y la Ciudad de México.

Cuando Liz supo que la flor de la abundancia era un fraude, decidió pedirles su dinero: "me dicen que mi dinero fue un regalo, que como es prosperidad para todos y es 'ganar, ganar', que es un regalo que los últimos pétalos le hacen a la persona del centro, entonces me dicen que si no me había quedado clara la parte en que yo había regalado a la persona del centro.

"Después traté de usar las mismas palabras que ellos usaron para atraerme, les dije que sus palabras favoritas que eran la honestidad, la transformación y el trabajo no conocían su significado y que su frase recurrente que era 'ir hombro con hombro' no era cierto, pero entendí que son sus palabras favoritas que usan para envolver a mucha gente, pero fue inútil, ya me habían envuelto y el dinero ya lo había recibido el líder".

Lo peor del caso es que ninguna institución respalda a los defraudados, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) asegura que no puede ayudarlos, porque las flores de la abundancia no son instituciones bancarias y tampoco tienen una figura legalmente constituida.