26 de septiembre de 2014 / 01:36 p.m.

Ciudad de México.- El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, calificó a la Policía Estatal con siete y afirmó que avanzó en cuestión de seguridad porque cuando llegó al gobierno estaba en cuatro.

Durante la mesa del Tercer Foro Nacional Sumemos Causa, Ramírez dijo que ante la inseguridad no debe crearse un esquema de urgencia como lo fue la estrategia "fallida" del sexenio pasado.

"Se puede justificar la crisis, pero no debe ser un modelo para el país".

Consideró que el gobierno de Enrique Peña Nieto comenzó correctamente al crear un esquema de coordinación entre los gobiernos estatales y el federal. El mandatario dijo que en la estrategia para combatir al crimen organizado se requiere de "un solo mando, una sola estrategia y una sola coordinación".

Dijo que los municipios están rebasados porque la falta de capacitación en los policías y un mal sueldo hace que actúen con los delincuentes.

Puso como ejemplo que en Morelos, el 96 por ciento de la población está bajo el Mando Único, y según Ramírez, en 24 horas se puede detener a bandas de delincuentes.

Afirmó que la delincuencia se mueve por todas partes por lo que el esfuerzo de las autoridades es fallido si no hay una coordinación entre las instituciones.

Agregó que "la seguridad no es un tema del gobierno sino de la sociedad" y que debe de eliminarse el viejo régimen donde los gobernadores son compadres de narcotraficantes, los narcos jefes de la policía y donde la gente siempre sale perjudicada.

La delincuencia sale más cara que la seguridad

Por su parte, el mandatario de Nuevo León, Rodrigo Medina, dijo que las autoridades no están acostumbradas a invertir en seguridad.

"Hay quien dice que el modelo de Nuevo León es caro, les digo que sale más cara la delincuencia".

Señaló que si el gobierno brinda la capacitación a policías, destina recursos y se coordina con otras instituciones, pero no hay resultados y no baja el índice delictivo "no es negocio".

Medina dijo que cuando llegó al gobierno la población le daba una aprobación de la policía de solo 10 por ciento y afirmó que ahora el 80 por ciento de los nuevoleonenses la aprueban.

El gobernador reconoció que cuando ocurrió la crisis de seguridad en Nuevo León y llegó al gobierno tuvo que dar de baja a 4 mil 200 policías, endurecer los exámenes de control y confianza e incorporar a la ciudadanía, empresarios y universidades, en las tareas de seguridad pública.

Además dijo "tenemos que cuidar a quienes nos protegen" porque si a los policías no se les da una carrera, una vida digna "no van a ir a dar su vida por otros, ni a sudar la camiseta".

Dijo que los policías de Nuevo León tienen la misión de salir día con día a detectar las necesidades de la población y de lo que requieren ya que la seguridad es un esfuerzo de todos.

Uso de inteligencia, secreto de la seguridad

El gobernador de Chihuahua, César Duarte, dijo que el secreto de la seguridad pública es la el trabajo de inteligencia y menos uso de la fuerza.

El mandatario no quiso calificar a su policía en Chihuahua, ya que "sería absurdo dar una calificación", pero reconoció que antes la policía no actuaba contra la delincuencia porque mandos se los ordenaban, incluso hubo casos en que ante un homicidio le decían al agente "no salgas" y ante un secuestro le decían "espérate".

Duarte consideró que el acierto del gobierno federal es la regionalización del país, ya que con ella se ataca cada problema de seguridad en particular de cada región.

FOTO: Milenio

MILENIO DIGITAL/JESÚS BADILLO