MILENIO DIGITAL
3 de mayo de 2017 / 04:21 p.m.

MÉXICO.- Antes de las vacaciones de Semana Santa, un alumno de tercer grado de la Secundaria Técnica 111, de Iztapalapa, propinó al menos tres puñetazos a su profesor de matemáticas.

La agresión fue grabada con un celular por un compañero de clase, lo que reveló que en el plantel abunda el acoso escolar y la violencia, principalmente en el turno vespertino, según comentaron los padres de familia.

En entrevista con MILENIO, denunciaron que se han registrado amenazas con navajas entre alumnos, peleas constantes y presencia de jóvenes que no son estudiantes afuera del plantel.

“Como que no les ponen la misma atención, y en la noche hay muchos chicos aquí afuera, bandoleros. Hay muchas peleas también en las noches y por falta de patrullas, se pone muy pesado. Igual en los convivios de la tarde en las clases, entre ellos se pelean mucho”, explicó Martha Sánchez, madre de un alumno de la secundaria.

Según los testigos del salón, el ataque fue planeado y con un nivel de violencia que ya no sorprende a los padres de familia y alumnos de la escuela.

Uno de los jóvenes que presenció la agresión, relató que el alumno que atacó al maestro aseguró que el profesor le había faltado al respeto, por lo que decidió, con ayuda de sus amigos, cerrar la puerta al inicio de la clase para encararlo y golpearlo.

“Cuando llegó el maestro, mi compañero se paró enfrente y le empezó a decir algo que yo no escuché, pero se notaba en su cara que estaba un poco alterado. El profesor conservó la calma, pero de pronto le soltó un puñetazo en la cara. Pese al golpe, el maestro le pidió que se tranquilizara y en respuesta recibió otra combinación de puñetazos.

“El profe se movió tantito para decirnos: “¿Quieren ver espectáculo?. Que quién sabe qué, pero no se refería a que iba a golpear al alumno, porque él se negaba”.

“Al final le dio otro golpe y sí se notaba que había sido muy fuerte, porque el maestro se estaba un sobando un poco. Le dijo a uno de mis compañeros que fuera por el prefecto, se lo llevaron y ya no supimos nada”, explicó.

Los padres comentaron que la situación de violencia y acoso se salió de control, porque el director de la escuela no ponía orden. Sin embargo, con el cambio del director, la situación ha ido mejorando, aunque todavía hay focos de riesgo.

“Más que nada creo que es que estamos en un área, los mismos directores lo dicen, de zona roja. Entonces ahorita se trabaja con los muchachos para combatir la violencia y el acoso, porque el turno de la tarde es más pesado”, señaló Norma Arroyo.

El turno vespertino de la secundaria 111 tiene alrededor de 700 alumnos, 65 administrativos y docentes que llevan las riendas de 18 grupos. Y según los padres de familia, se han registrado peleas y acoso constante durante el presente ciclo escolar.

A pesar de los hechos, las autoridades del plantel evitaron dar alguna opinión al respecto y desconocieron que hubiera existido un hecho de esa naturaleza.