10 de abril de 2014 / 04:58 p.m.

Guadalajara.- El investigador del IMSS en Jalisco, Ignacio González Burgos, emitió diversas recomendaciones para prevenir el desarrollo de una de las complicaciones más severas de la exposición al sol que es el golpe de calor, el cual en casos extremos puede ser mortal.

El experto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado, indicó que una buena hidratación, usar ropa ligera y no practicar ejercicio en ambientes en extremo cálidos y húmedos, son tres de las recomendaciones más importantes.

González Burgos, quien encabeza la División de Neurociencias en el Centro de Investigación Biomédica (CIBO) del IMSS en la entidad, dijo que el organismo tiene sus propios mecanismos reguladores de la temperatura corporal situados en el cerebro, concretamente en el hipotálamo.

Sin embargo, destacó, el hecho de exponerse a ambientes muy calurosos y húmedos puede alterar el correcto funcionamiento de dichas regiones hipotalámicas.

Detalló que para una función adecuada del organismo, la temperatura corporal debe ser de 37 grados (más o menos medio grado).

"Cuando esa temperatura se modifica por razones de desequilibrio en la actividad de esas regiones del hipotálamo entonces puede haber perturbaciones importantes de diferentes procesos fisiológicos”, que pueden expresarse por aletargamiento o irritabilidad", dijo.

Añadió que ambas reacciones aunque opuestas, son producto de incremento en la temperatura corporal y provocan por un lado, que "las membranas celulares en general, incluidas las de las neuronas, se 'fluidifiquen'", traduciéndose en una conducción nerviosa más lenta.

Por otro lado, continuó, desde el punto de vista físico-químico, el calor es un acelerador de las reacciones químicas, de ahí que en situaciones de calor extremo y bajo ciertas circunstancias, "nos irritemos con más facilidad".

Refirió que en teoría, al ser organismos homeotermos, los seres humanos "somos capaces de mantener una temperatura corporal estable aún si el ambiente es muy caluroso".

No obstante, los factores antes mencionados de inadecuada hidratación, ropa y actividad física, además del hecho de padecer algunas enfermedades como diabetes, obesidad, epilepsia y esclerosis múltiple, pueden inhibir esa función reguladora y facilitar la aparición de síntomas de leves a severos.

Entre los síntomas leves la persona puede empezar con dolor de cabeza, sed, náuseas y elevación de la temperatura de la piel, así como sudoración extrema que desaparece rápidamente; sin embargo, cuando aparecen vómitos y éstos empeoran al tratar de hidratarse, es hora de buscar atención médica urgente.

Recordó que un golpe de calor aunque puede ser más peligroso en los grupos vulnerables ya mencionados, éste puede afectar también a personas jóvenes y sanas siendo el principal factor de riesgo, la práctica de ejercicio extremo.

Consideró que lo mejor es hacer ejercicio cuando el calor o la humedad no sean tan elevados y previo a ello es importante haber ingerido al menos un litro de agua y no olvidar tomar medio litro de agua por cada media hora mientras se esté realizando la actividad física.

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