MILENIO DIGITAL
19 de diciembre de 2016 / 08:18 a.m.

MÉXICO.- Durante la guerra contra el narcotráfico, iniciada en 2006, los alcaldes han sido la figura que más bajas y atentados ha sufrido en una década, pues con el asesinato del presidente municipal de Ocotlán de Morelos, Oaxaca, José Villanueva, suman 46 víctimas.

Desde que llegó Enrique Peña Nieto a la presidencia de México se han se han cometido 15 homicidios de alcaldes en el país, de los cuales cinco se perpetraron en 2016, año que se perfila como un periodo de repunte en los atentados contra este tipo de funcionarios, pues en 2014 y 2015 el número de muertes fue de dos por año.

El incremento en la cifra de munícipes muertos no se compara con los años más violentos. El récord de asesinatos se registró en 2010 con la muerte de 12 alcaldes, ocho de extracción priista.

Ese año Chihuahua y Oaxaca fueron las entidades más peligrosas del país, pues entre las dos concentraron la mitad de homicidios. Para el año siguiente hubo siete homicidios; es decir, entre 2010 y 2011 se cometieron cuatro de cada 10 asesinatos de alcaldes en la última década.

Las demarcaciones más peligrosas para los alcaldes son Michoacán, con siete homicidios; Oaxaca, con seis y Durango y Guerrero, con cinco cada uno. Estas cuatro entidades concentran la mitad de muertes en 10 años de narcoguerra.